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"Los héroes son los agricultores y viticultores de Teulada y la Marina"

Juan Moll evoca que el gran chef francés Joël Robuchon en seguida descubrió la singularidad de la uva y su matiz salino

"Los héroes son los agricultores y viticultores de Teulada y la Marina"

"Los héroes son los agricultores y viticultores de Teulada y la Marina"

La pandemia lo ha puesto todo patas arriba. Pero hay certezas que permanecen. Los faros siguen lanzando destellos y guiando a los navegantes. Y la tierra gira y se suceden sus ciclos: ahora ha terminado la vendimia y la uva de moscatel endulza los últimos días del verano.

«Los héroes son los agricultores y viticultores de Teulada y la Marina» |

El Auditorio de Teulada Moraira es un faro de cultura, un fenomenal faro (admirable obra del arquitecto navarro Francisco Mangado) enraizado en la tierra y rodeado de bancales de viñas.

«Los héroes son los agricultores y viticultores de Teulada y la Marina» | E. F.

Otra certeza que no se agrieta es la apuesta del auditorio por reivindicar el moscatel de Alejandría de Teulada Moraira, sus vinos y la cocina que inspira, cocina de territorio, de proximidad y mediterránea hasta el tuétano.

Y puntual como la vendimia llegó el viernes una nueva edición, ya la décima, de la muestra de enoturismo y gastronomía ‘Alere/Dolia’, que reunió en el escenario del auditorio (espectacular escenario exterior) a dos grandes profesionales de la hostelería, Enrique García Albelda, sumiller del restaurante con dos estrellas Michelin Bon Amb, y Juan Moll, de la Sort Boutique Hotel y estrechísimo colaborador del gran chef Joël Robuchon, que falleció en 2018.

García Albelda y Juan Moll guiaron a los gozosos navegantes. Condujeron un maridaje de vinos y tapas que ensalzó el moscatel y el mar, el paisaje y la tierra. Los dos tienen los pies en el suelo y saben muy bien que en el origen de todo está el territorio y el sacrificado trabajo de los agricultores.

«Los héroes son los agricultores y viticultores del moscatel de Teulada Moraira y de la Marina Alta», advirtió Juan Moll, que subrayó que quizá lo único bueno de la pandemia es que se ha vuelto a mirar al campo y a la labor esencial de los labradores.

Mientras, el sumiller del Bon Amb destacó que ‘Alere/Dolia’ da visibilidad a los pequeños productores y los alienta a seguir recorriendo esa camino, a veces difícil, pero siempre ilusionante, de hacer vinos cada vez mejores.

Los vinos que eligieron estos dos profesionales para la cata y el maridaje fueron «M de Alejandría»; «Àmfora», de Les Freses; «Bouquet», de la bodega Antonio Llobell, y «Viña Teulada», « Càntic del Sol» (premiado con la medalla de oro al mejor moscatel del mundo «Muscats du monde») y el «Vermuth Artesano Distinguit», los tres de la Bodega de Teulada.

Juan Moll elaboró exquisitas tapas que perseguían hacer del maridaje una experiencia «de armonía y equilibrio». Y el guitarrista Miquel Pérez Perelló interpretó melodías de tangos, coplas y boleros.

«En un local cerrado es más difícil transmitir lo que hay detrás de las etiquetas de los vinos. Pero aquí, en el auditorio, entre viñedos y con el mar en el horizonte, resulta sencillo explicar el espíritu de estos vinos. Además, una cosa muy importante de esta muestra es que participan los productores y se les da voz», explicó García Albelda.

Mientras, Juan Moll enfatizó que los vinos de la Marina Alta caminan hacia la excelencia. Dijo que los sumilleres del grupo Robuchon realizaron una cata para elegir los vinos de los restaurantes del prestigioso chef (alcanzó las 32 estrellas Michelin, más que ningún otro cocinero en el mundo) y de los seis españoles que escogieron tres eran de esta comarca.

También recordó Moll el extraordinario conocimiento que tenía Robuchon de la cocina y de las materias primas. «Un día le di a probar la uva de moscatel y me dijo: ‘Juan, ¿por qué le has puesto sal?’ Adivinó que esta uva es singular, que el viento salino de Llebeig que entra a tierra por las tarde le da a los racimos un matiz especial y único».

Esta muestra de gastronomía y territorio cuida los detalles. La directora del auditorio, Maite Serrat, está en todo. «Alere/Dolia» homenajeó a Paquita Dalmau, una trabajadora de este faro de la cultura que cumplía el viernes años y que se jubilaba. Y otro detalle: el escenario lo decoraban las cajas que utilizan los agricultores de Teulada Moraira para comercializar la uva de moscatel que vendimian. Se leía «uva de moscatel Font Santa», «Delicias de Teulada», «Amparito», «Josefa Pilar», «Nadalet», «La Xiqueta»...

Un maridaje que reivindica los vinos de moscatel. 1 Juan Moll, Maite Serrat y Enrique García Albelda, en el escenario de la muestra ‘Alere/Dolia’.

2 El auditorio regaló otra gran noche de cultura, vinos y gastronomía. F

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