El anuncio de un alto cargo del Ministerio de Cultura de que la inversión de un millón de euros en el Castillo de Sagunt comenzará en verano de 2023  ha sido acogido con escepticismo e incluso malestar entre las asociaciones que llevan años trabajando por el patrimonio de la ciudad. La razón es que se trata de unas obras proyectadas por el Gobierno central desde 2019, cuyo inicio fue anunciado en Sagunt por el exministro José Manuel Rodríguez Uribes para 2021 y que, finalmente, se esperaban ver iniciar en otoño de este año, como llegó a afirmar el Ministerio en una respuesta parlamentaria, antes de tener la oportunidad de financiarlas con ayudas europeas y verse obligado a modificar el proyecto.

Con estos antecedentes, los nuevos plazos dados por el secretario general de Cultura del Ministerio, Víctor Francos,  para nada han convencido. "Pensamos que esto empieza a parecerse al día de la marmota. Ese millón de euros ya se ha anunciado muchas veces y esta historia ya nos la conocemos", decía la presidenta del Col.lectiu pel Patrimoni Saguntí, María Forner, además de proponer medidas concretas. "Lo que tiene que haber es una oficina de proyectos para el castillo, coordinación y voluntad política. Todos sabemos lo que ha costado abrir el Centro de Visitantes del castillo que ya desde un principio es pequeño y no ofrece visitas guiadas. El museo epigráfico está cerrado y tampoco ofrece visitas guiadas. ¿Qué podemos esperar si las pocas cosas que se han hecho tampoco terminan de funcionar? No hay un plan; todo se hace sin una visión de conjunto". Junto a esto, se mostró crítica ante la respuesta que dio en tono jocoso el alto cargo del Ministerio respecto a la posibilidad de obtener financiación privada. "El comentario nos parece lamentable. ¿Cómo que el privado que quiera invertir que lo diga, que cogemos el dinero enseguida? Lo que tiene que haber es una oficina de proyectos que se dedique a buscar financiación. El dinero no va a venir a nosotros sin buscarlo", remarca.

Desde el Centre d' Estudis del Camp de Morvedre, su presidente Manuel Civera era igualmente crítico. "Las opiniones de los políticos que nos visitaron son excusas de mal pagador: promesas incumplidas y presupuestos cortos para un yacimiento inmenso: la cantera ibérica, los tres accesos, la necrópolis ibérica, las torres de defensa del acceso norte, la necrópolis judía más grande de Europa, las tres puertas ibéricas, las excavaciones y puesta en valor del bastión de defensa de la puerta norte, del foro senatorial, las cisternas ibéricas y romanas, rehabilitar los cuarteles.... esto por no entrar en la ciudad: ágoras, torres, acueductos", decía concluyendo que "Sagunto ha estado y está ninguneado".

Más incisivo aún era Ismael Rodrigo, presidente de los Voluntarios por el Patrimonio que llevan desde 2015 retirando las chumberas invasoras del monumento. Para Ismael Rodrigo, "Es otra tomadura de pelo. El ministro textualmente dijo un millón de euros ejecutables en 2021". A su juicio: "El ayuntamiento, todos los grupos políticos, unidos, deben plantar bandera y elevar su voz y claridad de discurso. Todo el patrimonio se encuentra en "estado comatoso", no solo es cuestión del histórico, afecta también al industrial, a nuestras playas etc. Hago un llamamiento de responsabilidad a todas las fuerzas políticas, únanse todas en estos momentos tan delicados, muevan a la sociedad civil y elevemos nuestra indignación tanto al Ministerio como a la Generalitat. Recuerden todos los partidos políticos que han sido elegidos para trabajar por la ciudadanía, que son sus representantes y que en situaciones dramáticas no pueden anteponer los intereses de partido, no deben tener miedo ni a Valencia ni a Madrid, más les valdría tener serias preocupaciones de los ciudadanos de Sagunto si comprueban que no realizan los trabajos para los que fueron elegidos".

Así, además de preguntarse qué ocurrirá con esa inversión si hay un cambio de gobierno a nivel central, hacía otra reflexión: "Si el gobierno de la Nación fuera del Partido Popular, tanto la Generalitat Valenciana como el ayuntamiento de la ciudad, estarían en un rol diametralmente opuesto al actual. ¡Presenten batalla ahora, en 2023 hay elecciones, pueden haber administraciones distintas y podría ocurrir que si te he visto no me acuerdo!", decía por más que el responsable del Ministerio de Cultura dio por seguro que "no venía a vender humo" y que la inversión se hará "porque el dinero está".