Casetas ilegales llevan 16 años sin demoler en pleno delta del Palància

El alcalde de Sagunt demanda a la Conselleria la reactivación de los trabajos y de la zona recreativa proyectada

Una de las muchas edificaciones pendientes de derribo en un delta cuyo estado contrasta con las cercanas fincas de lujo, en la playa de Canet d’ En Berenguer. | TORTAJADA

Una de las muchas edificaciones pendientes de derribo en un delta cuyo estado contrasta con las cercanas fincas de lujo, en la playa de Canet d’ En Berenguer. | TORTAJADA / Mónica arribas. sagunt

Mónica Arribas

Casetas irregulares continúan afeando el delta del río Palància en Sagunt a la espera de una anunciada demolición que no acaba de llegar desde la administración autonómica. Lejos de cualquier previsión, estas construcciones siguen en pie más de 16 años después desde que varias administraciones empezaran un ambicioso plan para derribarlas y renaturalizar toda la desembocadura.

Aquella adecuación comenzó en 2007 con una inversión de 5.280.638,30 euros cofinanciada por la entonces Conselleria de Infraestructuras y Transportes en un 30%, de modo que el 70% restante era financiado por el Ministerio de Medio Ambiente, a través de la Confederación Hidrográfica del Júcar, con cargo a fondos FEDER. Su ámbito de actuación era toda la desembocadura pero la complejidad administrativa dejó pendientes algunos derribos, todavía hoy sin ejecutar.

Se trata de edificaciones de distinto tipo que pueblan la zona, a escasa distancia del núcleo urbano del Port de Sagunt o de la también cotizada playa de Canet d’ En Berenguer. Entre ellas, algunas se utilizan desde hace años como segundas residencias; en muchas, abundan los cultivos y los antiguos somieres como vallado, aunque también las hay en ruinas. Todo esto acentúa aún más la imagen de degradación del lugar, en contraste con las cercanas urbanizaciones de lujo de Canet que se divisan desde allí.

Aunque la Conselleria reanudó las demoliciones en la zona hace alrededor de cinco años, entonces, solo lo hizo en el término canetero, pero no en el de Sagunt. Aquello supuso ejecutar un 30% de los derribos pendientes y dejar sin fecha el resto; una cuestión que, de momento, sigue igual y que preocupa tanto a diversos colectivos de la capital comarcal como a las autoridades municipales, según confirmaba a Levante-EMV el alcalde de Sagunt, Darío Moreno.

La Conselleria reanudó las demoliciones hace cinco años, pero solo en el término de Canet

«El delta tiene un gran potencial para ser una de nuestras principales zonas verdes, pero necesitamos compromisos de las administraciones para poder avanzar», decía el primer edil.

Una de las prioridades, a su juicio, es que la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Infraestructuras y Territorio continúe con la retirada de construcciones y de elementos irregulares «para poder después plantear un proyecto más ambicioso de renaturalización». Según remarcaba: «Nuestra ciudad y, particularmente el Puerto de Sagunto, se merece la recuperación de esta gran zona. Precisamente por ello tenemos que trabajar con la Conselleria para poder seguir avanzando», apuntaba.

Con este objetivo, el ayuntamiento ya recordó este asunto a la consellera Salomé Pradas, en una misiva que le mandó repasando distintas necesidades de la localidad y solicitándole una reunión para abordarlos, ya fuera con ella o con altos cargos de su departamento.

Zona recreativa prevista

Pero la demolición no es la única asignatura pendiente de la administración autonómica en el delta del río. A esto se le suma la intervención anunciada en mayo de 2021 por la Dirección General de Puertos, Aeropuertos y Costas para dar forma a un área recreativa que permita el uso y disfrute ciudadano; un proyecto que se llegó a redactar y aprobar pero que, según ha podido saber este diario, se quedó pendiente de modificar y de ajustar a algunas exigencias de la Dirección General de Medio Ambiente.

Esta intervención, como recuerda el alcalde, está prevista en una «zona limpia de polvo y paja para poder actuar»; un lugar cercano al actual «Sendero Azul» que une el Port de Sagunt y Canet. Por esto, el gobierno local ha demandado a la Conselleria que lo reactive para empezar así el cambio que reclaman hace tiempo el ayuntamiento y organizaciones como Agró, entidades vecinales o Iniciativa Porteña.