Algímia d'Alfara trabaja en recuperar lo que se conoce en la tradición oral como las plegarias por el agua, que se perdieron a mediados del siglo XIX. Se trata de peticiones públicas que se le realizaban al patrón de la localidad, Sant Vicent Ferrer, para proteger a la población de la sequía. Una especie de representación en la calle, que durante todo este tiempo, los mayores dicen que ha funcionado, ya que Algímia no ha padecido escasez de agua nunca.

Ahora y después de más de 150 años sin realizarse, quizá por el cambio climático, quizá por la necesidad de recuperar la historia de la localidad y no perder las tradiciones más antiguas que marcan la identidad de un pueblo, la recuperación de estas plegarias se ha puesto sobre la mesa de la iglesia, aunque también se ha informado de la intención al ayuntamiento.

El cronista oficial, Helios Borja, ha trasladado a la Cofradía de la Virgen de los Desamparados y San Vicente Ferrer, así como a la parroquia, la posibilidad de retomar esta curiosa cita costumbrista, que se realizaba el día del santo, todos los meses de abril, mes de las lluvias, en la plaza del pueblo, bajo la atenta mirada de decenas de lugareños.

Representación

El acto consistía en ataviar a un niño con el hábito de dominico, que hacía el papel de Sant Vicent Ferrer. Este se subía encima de una plataforma que era arrastrada hasta el centro de la plaza, ahora plaza del palillo y desde ahí, la gente le gritaba: "pare Vicent, aigua". En ese momento, desde las terrazas, patios y balcones de las casas comenzaban a tirar agua, lo que ahora se sería una Xopà. Un ritual con el que los vecinos de Algímia pensaban que Sant Vicent les libraría de una posible sequía y así fue celebrando año tras año.

Una tradición que procede de los conocidos "Gojos de San Vicent" de Algímia, que son los únicos de la comarca del Camp de Morvedre que se cantan todavía en valenciano. Unos gozos que se escribieron en la posguerra, aunque ya se cantaban con anterioridad a ese periodo histórico. En esos cánticos se decía: "Quan l'horta siga un sequer, pregueu a Sant Vicent".

La recuperación de esta tradición complementaría la entrada del santo en el pueblo que se mantiene viva desde 1962, con la que se rememora el camino que realizó el dominico en Algímia desde la huerta hasta donde ahora está el ayuntamiento. Allí dice la tradición oral que se sentó a descansar exhausto en una piedra, hecho que se narra en una placa de cerámica ubicada en ese lugar.

Alumnado haciendo de Sant Vicent Colegio San Pedro Apóstol

Representación de la entrada

De tanta importancia es este hecho, que hace unos días los alumnos del Colegio San Pedro Apóstol de Port de Sagunt realizaron en el municipio una representación de la entrada del santo a la localidad. Los niños contaban a los vecinos como en las Rondallas del Grup Murbíter se recogía que Sant Vicent Ferrer, nada más llegar al pueblo, pidió a un herrero que atendiera a la burra donde iba montado, atención que este le prestó gustosamente. Luego describieron de manera teatralizada su recorrido hasta acabar en la famosa piedra donde se sentó a descansar tras un largo viaje para evangelizar. Desde ese momento, la vinculación de Algímia con el dominico ha sido muy estrecha, hasta convertirlo en patrón de la localidad, al que se aclaman en momentos complicados, como pudiera ser ahora, por la falta de lluvias.

De las plegarias por el agua, poco más se sabe, ya que no existe documentación alguna, solo el testimonio oral que ha pasado de padres a hijos contando lo que se hacía en la plaza del pueblo, en abril, durante las celebraciones del santo.