La Comunitat Valenciana está repleta de pueblos con encanto, y precisamente por este motivo muchos se cuelan entre los más bonitos de España. De hecho, Guadalest y Morella se colaron entre los 20 municipios más bonitos del país en un reportaje que publicó hace unos meses el periódico The Times.

Además, la Asociación de los Pueblos más Bonitos de España, también incluye, a parte de los dos mencionados anteriormente, a Peñíscola, Culla y Vilafamés. No obstante, la autonomía valenciana alberga una infinitud de pueblos que son realmente hermosos y que merece la pena visitar, como la localidad valenciana que es conocido por estar excavado en roca.

Museos en Bocairent

Si eres una persona apasionada de la cultura medieval tienes una visita obligada a Bocairent. Este pueblo esconde detrás de sus callejuelas empinadas y ruinas medievales una gran historia. Toda la cultura que alberga, hace que cuente con varios museos: el Museo Arqueológico Municipal, el Museo Antonio Ferr, el Museo de Oficios y Costumbres, el Museo Festero o el Museo Paleontológico.

Quien se deja caer en Bocairent tiene que visitar su histórica iglesia parroquial que cuenta, además, con su propio museo. Asimismo, la Cava de Sant Blai, es uno de los neveros más conocidos. Antiguamente se utilizaba para guardar hielo, y este en concreto está muy bien preservado, por lo que merece la pena verlo.

Les Covetes dels Moros

Bocairent, tal y como se ha dicho anteriormente, es un puedo excavado en piedra. Este hecho guarda mucha relación con la existencia de les Covetes del Moros, que son orificios en la pared de la montaña que en la antigüedad se utilizaban a modo de habitáculos. Están realmente cerca del municipio valenciano, y durante la época andalusí cumplieron la función primordial de almacén de alimentos. La visita no es apta para aquellos que sufran vértigo, pero es muy interesante.

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Covetes dels Moros de Bocairent Turisme Comunitat Valenciana

Otras visitas interesantes

Por último, otros lugares que no pueden faltar en el itinerario por Bocairent son la plaza de toros y el monasterio subterráneo. El segundo fue construido en el siglo XVI y por aquel entonces funcionó como convento para las monjas de clausura.