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Decisivo partido

Según los monárquicos, la mayor ventaja de la monarquía hereditaria es que asegura una sucesión inmediata, sin vacíos ni incertidumbres. A rey muerto (o abdicado) rey puesto. El final del reinado de la Roja ha dejado a la gente desolada, no tanto por el cierre de ciclo como por la incógnita de la sucesión. Juan Carlos I se va dejando un relevo, pero la Roja no, o no se sabe. El destronamiento ha sido brutal, con algo de clamor callejero en los 25.000 chilenos que abucheaban sin parar a España, pero el imperio de la Roja, forjado a base de pasecitos (una especie de toreo), había sido humillante para muchos. Del Bosque debía intentar en el último partido que España diera una imagen, si no de poderío, al menos de buen juego y alegría, que devuelva esperanza. Además en ese partido, sin nada que ganar, había mucho que perder: la vergüenza torera.

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