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Razones para no dejarla caer

Quede que la UE se haya expandido demasiado, con su discurso único de la economía como religión, pero una vez avanzada la frontera un repliegue puede acabar en desbandada. El caso griego es un ejemplo de estrategia en la frontera en un doble sentido: en la frontera de la actual geografía de Europa y en la frontera de discurso político de ésta. Defender las fronteras nunca ha sido barato, pero el precio que al final hay que pagar si no se hace puede ser más caro. Los países que están en el centro mismo de Europa no van mejor porque sean más austeros o trabajen más (o no sólo por eso) sino porque están donde están y perciben rentas de centralidad. La periferia „de la geografía, la economía y el discurso„ puede ofrecer un paisaje menos confortable, como los suburbios de cualquier clase, pero sin periferia tampoco hay centro. No hace falta apelar a la solidaridad para tenderle el cable.

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