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Consejos para evitar una violación

Aprovechando que hace poco tuvo lugar el Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, creo que es momento de compartir este decálogo para evitar agresiones sexuales. Una recopilación de consejos sencillos, prácticos y efectivos con los que sortear cualquier posible violación.

Si vas de noche por la calle y te encuentras a una mujer, no la arrincones en un portal y la violes. Tampoco si coincidís a solas en un ascensor o un aparcamiento vacío. Es cuestión de práctica y fuerza de voluntad.

¿Crees que una chica viste demasiado provocativa y piensas que tu deber es hacérselo saber a base de acoso callejero y toqueteos? Recuerda: a nadie le importa tu opinión. Su culo le pertenece y puede taparlo como quiera. Quizás te cueste créelo, pero tus genitales no son el centro del Universo.

Si por cualquier circunstancia sientes la necesidad de drogar a una chica para abusar de ella, respira hondo, cuenta hasta diez y ponte un capítulo de Parks and Recreation. Es una serie muy divertida y te hará olvidar tu interés por la burundanga.

Educa a tus hijos, sobrinos, hermanos pequeños o ahijados para que no sean unos gañanes sexistas. Enséñales que ninguna mujer es ni va a ser nunca de su propiedad. Y si a las niñas de su clase no les gusta que les suban la falda, diles que se estén quietecitos.

Si una mujer te dice que no quiere acostarse contigo, desiste. Pídete una cerveza, retírate a los cuarteles de invierno, llama a ese amigo al que tienes abandonado y poneos al día de vuestras vidas. Lo que sea. Pero asume que «no» es «no». Aunque la chica estuviera interesada al principio, aunque ya os hubierais liado meses atrás o se haya desatado la Tercera Guerra Mundial y lluevan bolas de fuego sobre vuestras cabezas. Incluso aunque sea tu novia.

Si ves a una chica borracha y sola en una fiesta, déjala en paz. En todo caso, ofrécete a sujetarle el pelo mientras vomita: es un bonito gesto de solidaridad humana. Si está inconsciente, en vez de bajarte los pantalones, pide ayuda.

Evita pasear por lugares solitarios como parques o descampados. Busca caminos alternativos, no vaya a ser que te cruces con alguna vagina y experimentes el impulso irreprimible de forzarla.

Si crees que eres un violador en potencia, cómprate un silbato y úsalo cada vez que te acerques a una mujer. Así, tanto ella como las personas de su alrededor podrán estar alerta.

Pide a un amigo que te acompañe a casa o al coche por si te pasa algo e intentas propasarte con la primera fémina que veas. Manda un whatsapp cuando llegues a tu domicilio para avisar de que estás bien y no has cometido ningún delito sexual.

Si todo esto ha fallado y te encuentras a ti mismo a punto de violar a alguien, establece contacto verbal con tu víctima. Háblale de tu perro o de la fruta de temporada. Con un poco de suerte, darás a la chica tiempo para escapar o alguien te descubrirá y no te verás obligado a abusar de ella.

Millones de hombres cada día consiguen no agredir sexualmente a las mujeres que tienen a su alrededor. ¿Por qué no ibas a ser tú uno de ellos? Venga, ánimo.

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