Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Martí

La corruptela francesa

Para entender el fenómeno Macron o el reciente movimiento de los «chalecos amarillos» franceses nada más sencillo que la serie de HBO «Barón Noir», que aborda la caída del socialismo francés después de la grandeur de la etapa Miterrand y el ascenso al poder de burócratas como François Hollande. Este drama político galo se debería pasar en las escuelas de formación de todas las formaciones -especialmente en esas Juventudes Socialistas donde aprenden bien el afilamiento de navajas-, para saber la diferencia entre estar en política y hacer política, en afortunada expresión de Errejón, el más listo de la clase en su capacidad de análisis. El argumento de «Baron Noir» es conocido porque está lleno de conspiraciones al estilo de «House of Cards», también con cadáveres de por medio, pero con la deliciosa narrativa cinematográfica francesa. Aunque se estrenó en el país vecino hace tres años, ha valido la pena esperar. «Baron Noir» relata la venganza de Phillipe Rickwaert (el actor cómico Kad Merad con un gran parecido al Luis Roldán de la fuga), alcalde de Dunquerque y diputado socialista, contra su compañero, primero candidato a la presidencia del país y luego presidente, Francis Laugier (Niels Aarestrup). Completa el trio Amélie Dorendeu (Anna Mouglalis) consejera presidencial y luego primera secretaria del PSF gracias al apoyo de Rickwaert, que será decisiva en la relación de intereses y desencuentros personales y políticos entre ambos. El ascenso del fontanero socialista Rickwaert hasta el gobierno, que recuerda a muchos dirigentes socialistas españoles, con una actitud delictiva -que lleva al suicidio a un militante convencido de la bondad del partido-, y llena de corruptelas siempre va armado de ese lenguaje izquierdoso que dice anteponer el interés colectivo, pero solo busca satisfacer los deseos privados, donde siempre van unidos el poder y el dinero. Solo hay que cambiar el nombre de Solférino (la calle parisina de la sede del otrora poderoso PSF), por Ferraz, o la más próxima Blanqueries, para entender que la lucha cainita por el poder en los partidos socialistas es internacional. HBO tiene disponible la primera temporada, de las tres grabadas, de «Baron Noir», ocho episodios donde la supervivencia política de Rickwaert ofrece situaciones extremas, como la sumisión de la agrupación local a sus caprichos. No hay que perderse el ardid tras ser nombrado ministro para descabalgar de la alcaldía a su sustituta natural y fiel colaboradora porque se niega a proteger al empresario corruptor de Rickwaert.

Compartir el artículo

stats