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Picatostes

¡Polvorón a la vista!

Cada año me pasa igual. Voy buscando líquido desatascador para las tuberías y ¡zas! me doy de morros con un tsunami, perdón, una montaña de polvorones. ¿Navidad? No. Todavía faltan casi dos meses pero los programadores y estrategas de Consum & Cía. acostumbran a hacer las cosas con tiempo. Con bastante tiempo. Polvorones, mazapanes y turrones son la vanguardia gastronómica navideña antes que Santa Klaus se despierte de su letargo otoñal allá en las lejanas y frías tierras de la Laponia, aunque me temo que ahora con lo del cambio climático igual un día de estos nos toque ver al barbudo parlanchín conduciendo su trineo en shorts y camiseta hawaiana. Por lo que toca a la manada de renos que le acompañan recomiendo unos tocados frutales a lo Carmen Miranda para completar la estampa tropical-navideña que se nos viene encima.

Compruebo que el apartado de cosmética y perfumería -todavía- no ha sufrido ningún cambio ostensible en el supermercado, de manera que no sé aún el perfume que me anunciará Antonio Banderas y si Shakira nos tiene reservado una nueva fragancia despues de Dream, Dance y Rock, su colección de perfumes. O si continuaré disfrutando del Siento de Rosario Flores o el Pura esencia de David Bisbal. O el Agua de flores con el que se rocía cada mañana Ana Rosa Quintana antes de ponerse el uniforme de vengadora de las mañanas de Tele 5. Esta primera división de colonias low cost, por emplear un término de actualidad, de celebrities, cantantes, presentadores televisivos, constituye para mí el apartado más sugestivo de la cesta o gran escaparate navideño. Frente al derroche y exhibicionismo publicitario de los Dior, Chanel, Armani, Loewe y etc., estas populares fragancias se nos ofrecen sin artificios, sin trampa ni cartón, a dos pasos de la crema antiedad de cinco euros de Mercadona y de la garrafa de cinco litros de aceite de oliva virgen extra. ¿Qué más se puede pedir como experiencia?

Cada año espero, en una mezcla de curiosidad e impaciencia infantil, qué nuevo famoso o famosa se sumará al listado de perfumes navideños. Todavía aguardo con ilusión el estuche, con petaca o botellita de JB incluida -sería un bonito detalle- de Melendi. Y un nuevo perfume de Malú, que a la vista de la discreción con lo que ha llevado su relación con Albert Rivera, se podría etiquetar con el romántico título Secret Love. O el perfume de Jorge Javier Vázquez, que en este caso, se podría llamar algo así como Embrollo, evocando aquel otro famoso perfume sevillano, Embrujo de la casa Myrurgia. Todavía recuerdo aquel frasco de líneas décó, Maderas de Oriente, que ponía un punto de exotismo en el tocador familiar. O el Acqua di Selva de mis hermanos mayores. Si hablamos de pioneros transgresores del diseño en cuanto a contenedores de perfumes, un recuerdo para la diseñadora Elsa Schiaparelli que modeló su perfume Shocking, allá por los años treinta del siglo XX, con las formas voluptuosas de Mae West. Una idea que se la dio, otro personaje irrepetible, la pintora y diseñadora Leonor Fini. Más de medio siglo después el diseñador Jean Paul Gaultier recogería la idea para dar forma a sus perfumes Le Mâle y Le Femme.

No son solo las grandes superficies las que se toman las cosas con tiempo. Las productoras de películas y de discos también nos hacen llegar anticipadamente sus novedades con acento navideño. Se anuncia una película con el título de Last Christmas, comedia romántica navideña inspirada en la canción homónima -mira que me infunde respeto esta palabra- del grupo Wham!, aquel dúo donde hizo sus primeras armas musicales George Michael y que contribuyó a elevar el nivel de glucosa de los adolescentes de los ochenta. Ya me estoy esperando el listado de álbumes navideños para esta temporada, aunque desde que Bob Dylan decidió hacer su propia antología de canciones navideñas, la verdad es que nada ha sido igual desde entonces. De momento, me sigo quedando con el álbum que en su momento produjo el desmesurado Phil Spector con el título de A Christmas Gift for You, la mejor explosión musical de canciones navideñas. Por cierto, recomendaría a los programadores de las bandas sonoras con las que nos amenizan nuestras compras navideñas en las grandes superficies, que variaran un poco el menú musical. La verdad, escuchar una y otra vez cómo «beben los peces en el río y vuelven a beber» y «en los campos de mi Andalucía, los campanilleros por la madrugá, me despiertan con sus campanillas» le acaba a uno produciendo una sensación de orfandad de postguerra española que termina por amargarle la compra navideña, el turrón, el polvorón y el mazapán de turno. Prefiero escuchar hasta el infinito cósmico, como tortura musical navideña, el Feliz navidad de José Feliciano y su «próspero año y felicidad».

Hoy se presenta en la Biblioteca del IVAM una exposición sobre la revista de arte Suma y Sigue del Arte Contemporáneo. Creo recordar que por casa, por ahí guardadas, tengo algunos ejemplares de la publicación, uno, cuya portada es un trabajo del Equipo Crónica. Es curioso lo de esta publicación de vida efímera, su edición se desarrolló entre 1962 y 1967 y sólo se publicaron diez ejemplares, que desde València se promoviera una revista de estas características. Una revista lejos del provincianismo cultural que todavía empapaba la ciudad y con clara voluntad internacional; ahí están algunos de los nombres que colaboraron, Giulio Carlo Argan, Pierre Restany o los artistas que estamparon sus portadas, Tàpies, Antonio Saura o el Equipo Crónica. En su génesis y dirección estaba el crítico Vicente Aguilera Cerni, un nombre imprescindible cuando se trata de hablar de los movimientos y lenguajes plásticos del siglo XX, en València y en España. Y por la parte de la edición, el coleccionista e investigador de la historia de la fotografía José Huguet que ejerció de empresario ilustrado, invirtiendo en un proyecto de estas características. He tenido la ocasión de conocerlo de cerca, en su estudio, rodeado de documentos, fotografías, carpetas, archivos que guardan la memoria de esta ciudad. En uno de los encuentros me comentó que estaba trabajando unas futuras memorias. No sé como las tendrán de avanzadas, pero seguro que su lectura será imprescindible para conocer algunos de los hechos culturales que han señalado nuestra historia reciente.

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