09 de marzo de 2018
09.03.2018

El mejor olfato para rastrear la historia

08.03.2018 | 22:50

Anteayer, a los 73 años de edad, falleció en Alzira el maestro, investigador e historiador Antonio Martínez Pérez. Era natural de Cullera, aunque desarrolló su actividad profesional en Alzira. Fue un apasionado de nuestra historia a la que dedicó muchas horas de trabajo. Destacó por sus conocimientos en el campo de la arqueología y por su olfato en el descubrimiento de yacimientos y objetos de la Prehistoria. En los años setenta del siglo pasado formó un grupo de Misión Rescate, el 339, a través del cual alentó la curiosidad y la investigación de sus alumnos. En 1979 obtuvo un trofeo de plata por el hallazgo y la evaluación de un abrigo y tres cuevas del período eneolítico y fue encargado provisional, junto con sus amigos Jesús E. Hernández (recientemente fallecido) y Norberto Blasco, del museo municipal. Interesó en numerosas ocasiones la realización de excavaciones en diferentes lugares de Alzira. Sus inquietudes por divulgar nuestra historia y tradiciones dieron como resultado la publicación «Museo Escolar de Costumbres», que fundó y coordinó y posteriormente los cuadernos «Alzira: Ensayos y documentos».

Formó parte del Consell Assessor de la revista Al-Gezira, y es autor, entre otros, de los estudios La Cova d'Alfonso d'Alzira (1981), Carta Arqueológica de la Ribera (1984), La Cultura del Bronce Valenciano en la Ribera (1984), Les Cases de Moncada (1987), La Villa romana del Sequer de Sant Bernat de Alzira (1988), Yacimientos líticos al aire libre en la Ribera (1997), y de los libros Judios y conversos en la Alzira medieval (2013), Pergaminos comunes en valenciano del Archivo Municipal de Alzira (2013, La peste bubónica de1647-1648 en Alzira (2014) La fiesta del Corpus en Alzira (2015), Topografía de Alzira en el siglo XV (2016), Anécdotas, sucesos y relatos de Alzira foral (siglos XIII al XVII) (2016) y La Morería de Alzira (2017).

Persona trabajadora, incansable y generosa, investigaba últimamente entre los fondos del Archivo Municipal sobre toponimia local. Guardo su último trabajo que me confió hace unos días, un breve artículo sobre los topónimos de Vilella y Materna, que verá la luz próximamente.Descanse en paz el compañero y amigo entrañable. El entierro tuvo lugar ayer en la parroquia de Santa Catalina.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook