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Infraestructura abandonada

Tavernes estima que rescatar la piscina costará alrededor de un millón de euros

El Ayuntamiento aprueba en un pleno extraordinario recuperar la gestión para poder abrirla

El Ayuntamiento de Tavernes de la Valldigna inicia hoy el que podría ser el paso definitivo para que la piscina cubierta, esa mole de hormigón construida entre el río Vaca y el polideportivo, cerrada desde hace cinco años y deteriorada por el abandono, pueda, por fin, hacer realidad el objetivo para el que se pensó y para el que el consistorio invirtió 1,3 millones de euros: Ser un servicio para el disfrute de los vecinos de la localidad.

Con toda probabilidad, el pleno extraordinario que se celebra a partir de las 14 horas de hoy, aprobará el inicio de la liquidación del contrato con la empresa que resultó concesionaria de su construcción y posterior explotación, Metroval Aqua. De ese modo, el ayuntamiento recupera la gestión para poder acabarla, reparar los daños y volver a abrir un concurso para que sea otra mercantil la que la gestione.

Todo esto no le va a salir gratis al consistorio. Este proceso incluye una valoración patrimonial en el que la empresa intentará que se incluya el máximo de la inversión que ha realizado en la obra. El Gobierno local, por su parte, intentará rebajar esas pretensiones, alegando que la mercantil no acabó la infraestructura y que por culpa del abandono se han producido cuantiosos daños a los que habrá que hacer frente.

El consistorio estima que, como mínimo, recuperar la piscina costará un millón de euros, a lo que se tendrá que añadir una inversión bastante elevada para rematar el edificio y adecuar el gran número de desperfectos que presenta.

Levante-EMV publicó un reportaje gráfico en el que se demostraba perfectamente el pésimo estado en el que se halla el edificio, con la valla perimetral destrozada, el moho flotando en el agua y los cristales de una de las pistas de pádel totalmente echos añicos por las acciones vandálicas.

El trámite para iniciar la liquidación de la concesión de la piscina cubierta de Tavernes ha esperado hasta hoy porque el Gobierno local estaba esperando un dictamen del Consell Jurídic Consultiu, que, en este caso, le da la razón al consistorio en su deseo de resolver el contrato con la mercantil. Esta resolución llegó hace unas semanas, por lo que hoy se hará efectivo el trámite.

Desde el Gobierno local de Compromís en Tavernes se da este paso porque se considera que ya se han dado demasiadas oportunidades a la empresa para que se reflotara y tratara de poner en funcionamiento el servicio.

Abandonada desde 2011

La mercantil está en concurso de acreedores desde hace varios años, un proceso al que el propio ayuntamiento se acogió para facilitar que la compañía accediera a financiación para acabarla. Además, el consistorio también aceptó que Metroval Aqua hipotecara la concesión, pese a lo cual tampoco ha sido posible ponerla en funcionamiento.

El edificio está abandonado desde 2011. Ese año parecía que todo estaba listo para abrir, incluso el anterior alcalde, Manolo Vidal, intentó organizar una visita a las instalaciones, un acto que fue suspendido porque pretendía hacerlo en plena campaña electoral.

Después de aquello, las empresas constructoras, de mantenimiento y seguridad fueron dejando el edificio porque las deudas de Metroval se acumulaban según pasaban los meses.

La situación es tan complicda, que el Gobierno de Compromís va a necesitar dos legislaturas para intentar que los vecinos de Tavernes cuenten por fin con una piscina cubierta.

El municipio está atravesando por la misma situación que ya le tocó vivir con el párquing subterráneo del paseo del País Valencià, una obra que tuvo que recuperar tras pagar 2,7 millones de euros por la liquidación.

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