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"La Crida es un acto que solo si eres Fallera Mayor sabes lo que se siente"

Las Falleras Mayores de Gandia, Laura Puig y Júlia Perles, se muestran "nerviosas, emocionadas y felices" a horas de la Crida

Laura Puig y Júlia Perles, en el Palau Ducal. ximo ferri

Laura Puig Martí y Júlia Perles Moncho están a apenas unas horas de protagonizar el que, sin duda, será el acto más especial de cuantos vivirán a lo largo de su reinado fallero. La Crida tiene todos los componentes para quedar en el recuerdo de cada Fallera Mayor para siempre: Emoción, nervios, alegría, protagonismo y un gran número de personas pendientes de que todo salga bien.

Aunque la Crida se celebra esta tarde, alrededor de las 20 horas, desde el balcón del Ayuntamiento de Gandia, para Laura y Júlia hace mucho que empezó. Y es que ambas se han implicado en este acto desde el primer momento. Telmo Gadea, presidente de la Federació de Falles, ha sido el encargado de escribir los discursos de ambas, que, a su vez, han sido copartícipes de la elaboración de los textos, consensuando diferentes aspectos del mismo con el máximo representante de la entidad.

Este periódico pudo hablar ayer brevemente con ellas. No pudo ser más tiempo porque, como es lógico, se encontraban ultimando los detalles del que se espera que sea un gran día para ellas y todo el colectivo fallero de la ciudad.

Laura reconoce que «estoy nerviosa». Asegura que la Crida «es un acto que solo puedes vivir si eres Fallera Mayor y, por tanto, solo si lo eres sabes lo que se siente», apunta.

Para ambas, el día de hoy empezará temprano. En el caso de Laura, la Fallera Mayor, arrancará con la peluquería «de buena mañana», asegura, «para no perder ni un minuto», porque después llega el momento del maquillaje. Debe tenerlo todo muy programado porque ya a mediodía tiene su primer compromiso del día junto a Júlia, sus cortes de honor, la ejecutiva de la Federació de Falles y parte de la sociedad civil gandiense. Se trata del «Dinar de la Crida», donde, como cada año, los presentes podrán degustar un buen «arròs al forn». Tras esto llegará el momento en que cada una se marchará a su casa para enfundarse el vestido que lucirán durante la Crida. «En resumen, será un día en el que se mezclarán los nervios lógicos con la alegría», indicaba.

Por su parte, Júlia, con el desparpajo que la caracteriza, deja los nervios de lado y reconoce que lo que siente en los momentos previos es «emoción y felicidad».

Su jornada no será menos ajetreada que la de Laura Puig. Se levantará muy pronto para desayunar e ir a la peluquería. «Después me iré a casa hasta que sea la hora de comer en el Museu Faller», explica.

Lo siguiente ya se conoce. Toca vivir de forma intensa el pasacalle, el Pregó desde el Torreó del Pi y después su gran momento, aquel en el que cruzará los grandes ventanales del despacho de la alcaldesa para salir al balcón y pronunciar su esperado discurso.

Laura y Júlia pronunciarán hoy la frase que más gusta escuchar a los falleros y falleras de la ciudad. El «Ja estem en falles!» convierte la plaza en un clamor.

Una vez finalice el acto, ambas acudirán al Sopar de la Crida junto a las reinas y presidentes, representantes políticos, el presidente de la Federació de Falles y sus familias.

Y a partir del domingo empiezan sus semanas más intensas, las que las llevarán hasta la semana fallera. Laura Puig, Fallera Mayor, asegura que «voy a vivir intensamente cada minuto de esta recta final, que va a ser lo mejor de todo el año». La Fallera Mayor infantil, Júlia, por su parte, también se siente «preparada» y cree que este año va a vivir la fiesta «de una manera muy diferente».

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