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Guerra en el Gobierno de Villalonga

Domingo García anuló ayer, con otro decreto, la orden aprobada por Alicia Gomis

Alicia Gomis y Domingo García, con un agente de la Policía Local de Villalonga. | LEVANTE-EMV

Alicia Gomis y Domingo García, con un agente de la Policía Local de Villalonga. | LEVANTE-EMV

Alicia Gomis, primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Villalonga y líder de la formación Fer Poble, no acaba de asumir su destitución como responsable del área de Personal, decretada por el alcalde de Compromís, Domingo García hace cuatro meses.

La semana pasada Gomis, aprovechando una ausencia temporal de García que la situaba como alcaldesa accidental, firmó un decreto mediante el que suspendía el procedimiento de selección de personal para designar a un monitor de la Escoleta d’Estiu de Villalonga. Apenas unos días antes el sindicato UGT había denunciado ese proceso argumentando, entre otros motivos, que el alcalde tenía la intención de «enchufar» a la hija «de un conocido militante de Compromís».

La concejala Gomis ni siquiera tuvo la cortesía de informar al alcalde del decreto que firmó el 25 de junio, pero responsables municipales sí telefonearon a Domingo García para ponerle al corriente de esta actuación llevada a cabo a sus espaldas. Así que era del todo previsible que el alcalde, al reincorporarse a su puesto, hiciera lo que se esperaba, que no es otra cosa que firmar un decreto mediante el que anula el anterior de Alicia Gomis.

A efectos prácticos, la persona que ganó la plaza de monitor de la Escoleta d’Estiu ya está desempeñando su función porque, como resulta obvio, tener un padre o una madre que milita en un partido político no supone ningún inconveniente para ser beneficiario de un puesto de trabajo en un municipio cuyo alcalde pertenece a la misma formación que su familiar.

Los efectos políticos tienen una significación mucho mayor . Porque el decreto de Alicia Gomis y el «contradecreto» de Domingo García no hace más que sacar a la superficie la auténtica guerra que se ha desatado en el Ayuntamiento de Villalonga entre dos grupos políticos, Compromís y Fer Poble, que sustentan, junto al Partido Popular, el Gobierno local.

Este periódico trató de hablar ayer con Alicia Gomis, pero no respondió a la llamada. En cambio Domingo García no tuvo inconveniente en explicar lo ocurrido y el porqué del decreto que supone toda una desautorización para la concejala de Fer Poble.

El alcalde considera que todo apunta a una especie de complot entre representantes del sindicato UGT, y más concretamente Eduardo Martínez, y la concejala Gomis, a la que en más de una ocasión durante los últimos años ha asesorado en sus decisiones políticas.

Así, el mismo día que Gomis firmaba el decreto que anulaba el concurso para la plaza de monitor de la Escoleta de Estiu, UGT emitía un comunicado en el que ponía en entredicho la legalidad del tribunal que había valorado las aptitudes de las dos personas que se presentaron. «Querían hacer ver que era un chanchullo», dijo ayer el alcalde, quien insistió una y otra vez que todo el proceso ha sido legal y correcto. Pero Domingo García añade que no es esta la primera ocasión que la concejala Gomis y el representante del sindicato le complican la vida en el ayuntamiento. «UGT está judicializando muchas de mis decisiones. Parece una persecución con la idea de que aborrezca de mi cargo», explica la primera autoridad municipal, quien concluye que esa actitud se produce desde el pasado mes de febrero, justo cuando, por diferencias con Gomis, decidió retirarle las competencias de Personal a la concejala de Fer Poble.

Como en su día publicó este periódico, Domingo García tomó esa decisión a raíz de las sospechas de amaño en el concurso para la provisión de agentes de la Policía Local de Villalonga. Entonces ya se dijo que la intención de Gomis era favorecer a personas más o menos vinculadas al sindicato UGT.

Gomis podría recuperar Personal dentro de un mes

Alicia Gomis, la destituida concejala de Personal de Villalonga, sigue formando parte del Gobierno local de Compromís, Fer Poble y Partido Popular porque esos tres grupos necesitan a sus seis concejales para dar estabilidad a la gestión. Además, en un mes aproximadamente se celebrará el cambio de alcaldía pactado hace dos años. Román Garrigós, del PP, asumirá el cargo y podría restituir a Gomis en el área de Personal.

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