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Solares que ahora son plazas

Con la crisis de la construcción de 2008 muchas promociones anunciadas en estos lugares se paralizaron

Solares que ahora son plazas

Solares que ahora son plazas

La degradación de centros históricos de grandes ciudades es un peligro que siempre está ahí, por más que se mime al comercio tradicional, principal motor que mantiene vivas estas zonas. El envejecimiento de la población, la antigüedad de las propias viviendas y la tendencia a vivir fuera de estos distritos son factores para que proliferen casas vacías y, cuando estas ya son una ruina, solares a la espera de tiempos mejores. Este es el caso de Gandia.

Para evitar que esos solares vacíos afearan la imagen del centro y fueran un foco de plagas, el ayuntamiento, durante el Gobierno del PP (2011-2015) puso en marcha una fórmula que prácticamente no se había ensayado en otros municipios: proponer a los propietarios de estas parcelas vacías que las cedieran temporalmente al consistorio, a cambio de perdonarles el pago del IBI durante un plazo determinado.

Se trata de solares situados en zonas estratégicas. Si se llega a un acuerdo, el ayuntamiento adecenta el local y lo reconvierte en dotaciones para la barriada, siempre bienvenidas, ya sea una zona verde, con juegos infantiles o para habilitar más plazas de aparcamiento. Eso sí, en el momento en que el propietario lo necesite para construir, este puede rescindir unilateralmente el convenio.

El tiempo ha demostrado la buena acogida de esta iniciativa pionera de Gandia, ya que por el momento estos solares siguen oxigenando el barrio y permanecen abiertos al público para el esparcimiento de los vecinos.

Es el caso del solar ubicado en la calle Alcalá de Olmo, entre la avenida d’Alacant y la plaza Major, que se transformó en plaza hace una década. Hoy hasta los árboles han crecido, alcanzando ya unas dimensiones considerables. El ayuntamiento también incluye esas nuevas zonas verdes para su mantenimiento en la contrata de parques y jardines.

En este céntrico solar la empresa no ha renunciado a su intención de construir en el futuro, de hecho mantiene un cartel con su proyecto de viviendas, plazas de garaje y alquiler de bajos comerciales. Sin embargo, ahí sigue como zona de esparcimiento, incluso con una fuente. Justo al lado, en la calle Santa Clara, se están remodelando unas viviendas, la tendencia por la que camina el sector antes que la obra nueva.

En 2013 se adecentó otro solar que llevaba años sin construir entre la calle Duc Carles de Borja y la plaza del Beato. El ayuntamiento invirtió cerca de 14.000 euros en pavimentarlo y poner unos columpios y una pérgola. Ahora, junto a una cafetería, es un lugar ideal para que los niños jueguen, al igual que el solar existente entre las calles Carmesina y Carmelites, al lado de un colegio.

Otra derivada de estos convenios altruistas es para aumentar las plazas de aparcamiento, siempre tan escasas en el centro urbano. Bajo esta fórmula hay, por ejemplo, solares en la calle Alfaro, con plazas públicas y unas cuantas reservadas para la Agencia Tributaria, o en el paseo Germanies, en el sector Beniopa-Passeig.

Cerramientos

Por otra parte, y al margen de estos acuerdos a los que el actual Gobierno de izquierdas sigue predispuesto, el ayuntamiento continúa vigilando que los solares sin uso cuenten con su correspondiente cerramiento y condiciones de salubridad. En algunos casos se ha actuado de manera subsidiaria para la limpieza, como en el Grau de Gandia. Se trata de una parcela de la Plaza de Oriente, propiedad de una entidad bancaria, donde hacía tiempo que se acumulaba vegetación y basura, y causaba molestias a los vecinos. La Concejalía de Servicios Básicos intervino el pasado mes de abril, pasando la factura al propietario. 

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