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El encarecimiento del material también retrasa el depósito contra inundaciones de la playa de Gandia

El proceso para volverla a adjudicar ya está en marcha

Ala izquierda, la zona en la que se construirá el enorme depósito de tormentas. A la derecha, una de las calles de la playa de Gandia que se inundan con fuertes lluvias. | ÀLEX OLTRA/NATXO FRANCÉS

El encarecimiento de los materiales para la construcción, así como los problemas de suministro, dos aspectos derivados de la reactivación económica mundial cuando ya se confía salir de la crisis sanitaria, está causando muchos problemas a la obra pública. Y Gandia, con multitud de proyectos en marcha, figura entre los más castigados.

El encarecimiento del material también retrasa el depósito contra inundaciones de la playa de Gandia

Al retraso consumado ya del proyecto de reforma integral y ampliación del instituto Ausiàs March, que tardará tres cursos en vez de dos, ahora se une también el gran depósito de aguas pluviales que se va a construir bajo el parque del Clot de la Mota, llamado a ser un elemento esencial para evitar inundaciones en toda la zona central de la playa.

La empresa Pavasal, que el pasado mes de abril se adjudicó las obras de este proyecto por un montante de 6,6 millones de euros, ha renunciado alegando que la subida de precios de la materia prima le impide mantener esa oferta económica. Se trataba de un baja considerable, del 27%, respecto al precio de licitación de la obra, 8,8 millones, de manera que Pavasal ajustó mucho su oferta y ahora se ha visto abocada a renunciar.

El resultado está a la vista. Las obras no se han iniciado y ahora nadie duda de que este depósito, que iba a estar terminado en el otoño de 2023, se retrasa al menos un año y no estará hasta finales de 2024 o principios de 2025.

La empresa mixta Actuacions Ambientals Integrals (AAI), de la que son socios el Ayuntamiento de Gandia y la empresa Global Omnium, ha tenido que reiniciar todo el proceso porque la ley le impide ofrecer la obra a la mercantil que en su día presentó la segunda mejor oferta.

En este nuevo proceso AAI ha excluido directamente a la anterior adjudicataria y mirará con lupa las posibles bajas económicas que se produzcan para evitar que la renuncia se repita y vuelva a causar otro retraso en un proyecto que el ayuntamiento considera vital.

El depósito de pluviales del parque del Clot de la Mota, llamado también de tormentas, es el mayor de todos los proyectados en la comarca de la Safor para acumular agua de lluvia y evitar la inundación de zonas urbanas. Los técnicos lo diseñaron con una capacidad de 11.000 metros cúbicos, y su finalidad es evitar que los cíclicos episodios de fuertes lluvias afecten a la zona urbana de la playa y al futuro polígono de Equipamientos Privados, cuyas obras se ejecutan a ambos lados del Club de Tenis, que, por cierto, también van con retraso.

Cuatro mil litros por segundo

Lo más destacado es su capacidad y funcionamiento. Los 11.000 metros cúbicos del depósito, un volumen de tierra que previamente se tendrá que sacar del parque del Clot de la Mota para despejar esa enorme panza, permitirá engullir, a través de una red de colectores y de cuatro bombas de agua, hasta cuatro metros cúbicos por segundo, el equivalente a cuatro mil litros. Se estima que, teniendo en cuenta la frecuencia de episodios de fuertes y persistentes lluvias de la playa, la zona de colectores que cubrirá solo se inundaría una vez cada ocho años, mucho menos que en la actualidad, y, muy importante, esas inundaciones serían menos intensos que ahora, cuando no es infrecuente que el agua de lluvia se cuele en locales privados varias veces en un mismo año, en parte porque algunos de ellos se sitúan incluso por debajo del nivel de las calles.

Como anunciaron el pasado mes de abril la entonces alcaldesa de Gandia, Diana Morant, y el consejero delegado de Global Omnium, Dionisio García, el proyecto redactado prevé que, una vez cubierto el depósito, la superficie servirá para habilitar una «plaza del agua» de siete mil metros cuadrados con juegos, fuentes, cafetería, lavabos y espacios de sombra en el que se invertirán 800.000 euros.

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