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El sector turístico de Gandia ya palpa la recuperación

Muchos negocios que atienden a las personas que visitan la ciudad para pasar sus vacaciones cierran un buen mes de julio y aseguran que los turistas gastan más que antes de la pandemia

Cientos de turistas toman el sol en la playa de Gandia y otros se dan un baño o pasean por la orilla, en una imagen reciente. | NATXO FRANCÉS

Es pleno mes de julio. Rondan los 35 grados en la playa de Gandia. A las diez de la mañana ya ondea la bandera verde. Los turistas entran y salen de la arena en un flujo continuo. La mayoría ya han plantado su sombrilla temprano para coger sitio. Otros, optan por alquilar durante un día una hamaca junto a la sombrilla a casi primera línea de playa. Los empleados de los diferentes sectores trabajan día a día para sacar el negocio adelante.

A las once y media de la mañana, aproximadamente a mitad del Paseo Marítimo, se encontraba Rufina Mellado, vendedora ambulante de loterías de la ONCE desde hace 14 años. Sobre su negocio, aseguraba que «el incremento de la venta de cupones ha sido de un 40% respecto al año anterior». De hecho, la mayoría de ellas se han realizado son por parte de compradores a nivel nacional, según afirmó la lotera, en un 80%. Rufina trabaja desde el mes de marzo hasta octubre, y añadió que «los meses en que la gente adquiere más lotes son de julio a septiembre».

Una hora después, muchos de los bañistas se encontraban dentro del agua o tomando el sol en las tumbonas. Por la zona del Hotel Bayren, dos hamaqueros, Néstor Romaguera y Adrián Villarejo, de 21 años, llevan entre 2 y 4 años trabajando en este sector. Néstor afirmaba que el empleo «no es algo que pueda hacer cualquier persona, ya que requiere exponerse muchas horas al sol».    Respecto a la llegada de turistas, ambos confirmaron que «ha habido una ligera subida respecto al año anterior». Si hablamos de visitantes nacionales e internacionales, Adrián declaraba que «un 70% son españoles y un 30% extranjeros, de los cuales abundan los italianos, ingleses y franceses». Los dos opinaron que se ha recuperado el ritmo de afluencia que había antes de la pandemia, ya que Gandia es «un destino turístico muy llamativo», añadía el hamaquero.

Aumento de gasto por persona

En el restaurante «Casa Julia», en Venecia, Ausias Gregori es uno de los camareros que lleva trabajando un año. En su restaurante, explicaba que «el 80% de los clientes que tenemos son nacionales, y el 20 % restantes son extranjeros, como franceses o italianos». Además, existe una importante diferencia entre semana y el fin de semana. Las reservas en días laborables rondan entre las 150 personas, mientras que el fin de semana aumenta hasta llegar a 220 aproximadamente. «Por el día suelen ir madrileños o gente de alrededores, y por la noche, turistas extranjeros», añadió el hostelero.

Sobre el gasto medio por persona, los clientes no se han apretado el cinturón, aunque los precios estén por las nubes. «Antes, la gente se gastaba entre 20 y 25 euros, y ahora la cifra llega hasta 40 por persona. Pese a la crisis, la gente tiene ganas de salir y gastarse dinero», afirmó el camarero. Aun así, cree que todavía falta un «gran empujón» para que el sector de la restauración vuelva a funcionar igual que los años prepandemia.

Otras hosteleras que confirmaron un aumento de caja son Lucía Cillero y Julieta Ballester, de la heladería «Xixona Ducal» y la pastelería «Pan de Xocolate». Lucía dijo que «el número de ingresos son como los previos a la pandemia o incluso superiores». Sobre el tipo de veraneantes que acuden a las playas del litoral, Lucía declaraba que «se ha devaluado mucho el turismo nacional, pero te das cuenta que ante momentos de crisis, este ha sido un punto a favor.» Su compañera, Julieta, añadía que «la gente ha perdido el miedo a salir y tienen ganas de estar en las terrazas».

Otro de los trabajadores, Carlos Bustamante, lleva dos décadas trabajando en la heladería y ha notado la evolución a lo largo de los años, ya que antes de la crisis del 2007 la gente consumía más. No obstante, aseguraba que durante esta Semana Santa ha sido « muy buena temporada». Es por eso que, para hacer frente al verano, las hosteleras admiten que han tenido que aumentar la plantilla «por toda la cantidad de gente que está viniendo».

La playa, más viva que nunca

Sobre las cinco de la tarde, los bañistas volvían a ocupar las playas y las hamacas. Los socorristas y personal de vigilancia de playas trabajan constantemente para controlar cualquier tipo de incidente. Uno de ellos, Santiago Falquet, de 21 años, lleva trabajando desde hace tres, y respecto al número de turistas, anunciaba que «este año hay una diferencia muy grande respecto al año pasado. Por eso, puedo decir con total seguridad que este sector se ha recuperado, la playa está muy viva».

Es por esa razón que aseguraba tener más responsabilidades y carga de trabajo. El Jefe de Playas de Cruz Roja de Gandia, César Martín, cuenta con 32 personas entre socorristas y patrones cubriendo la Playa de Gandia. Además, aseguró que «se proporciona al personal un kit básico con la ropa adecuada y el material necesario para aguantar las altas temperaturas, sobre todo con esta ola de calor que estamos teniendo».

En cuanto a la afluencia de bañistas, Santiago afirmaba que hay más gente por las mañanas, sobre todo cuando hay bandera amarilla, ya que crea confusión sobre los límites de la zona de baño. Además, el socorrista aclaró que «por las mañanas se preparan los materiales y se hace un parte donde se concreta la influencia del viento, el mar, y la cantidad de gente, y en función de eso se coloca la bandera». No obstante, existe un protocolo de Cruz Roja a nivel nacional que se cumple de manera estricta, ya que, según César «Todos los socorristas están preparados en caso de urgencias. También se hacen campañas preventivas para concienciar a la gente y acuda a la playa de una forma segura».

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