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Los tramos críticos del tranvía Gandia-Dénia

La salida de la estación de Gandia, el paso por el casco de Oliva y el enlace en Dénia, principales escollos del proyecto que impulsa la Generalitat

La estación de ferrocarril subterránea de Gandia Levante-EMV

El tranvía Gandia-Dénia, uno de los proyectos estrella de la Generalitat para los próximos años que acaba de anunciar el president Ximo Puig, comenzará a tomar forma, sobre el papel, con el estudio informativo que se licitará el próximo mes de noviembre. Ese documento es el que determinará el trazado, las estaciones y otros detalles de una actuación que es sencilla en algunos tramos pero compleja en otros, de manera que los técnicos comenzarán a despejar las muchas dudas que en este momento se plantean.

Partiendo de Gandia, el primer gran escollo consistirá en determinar de qué manera el futuro tranvía conecta con el andén de la línea C1 de Cercanías, que a su vez la une con la ciudad de València y los municipios intermedios. El túnel de acceso a la estación termina a la altura de la calle del Tossal, de manera que, si se opta por una entrada subterránea para el tranvía, habría que perforar bajo la avenida del Grau. Esta alternativa, que muchos consideran como la más razonable, permitiría situar el tranvía y el tren de Cercanías en paralelo, separados solo por un andén. Si es así, los viajeros podrían cambiar de tren en unos segundos y seguir viaje hacia València o hacia Dénia. El mayor inconveniente de esta alternativa es que es más cara que la vía en superficie, pero las ventajas inducen a pensar que se optará finalmente por el túnel frente a un tranvía en superficie porque, en primer lugar, supondría un obstáculo para el tráfico, puede generar rechazo entre los vecinos de esta céntrica zona de la ciudad y, además, haría mucho más farragoso y lento el intercambio del tren al tranvía.

Arrancando hacia el sur, queda claro que habrá una parada en el hospital comarcal Francesc de Borja. A pocos metros de allí la vía deberá superar, en altura o en túnel, los cuatro carriles del acceso sur al puerto de Gandia. Ahí los técnicos señalan que, como ocurre en muchas ciudades, no hay problema en ejecutar un paso elevado que en ese lugar no supone ningún impacto ambiental, genera menos problemas de mantenimiento en el futuro y también es más barato.

En el núcleo urbano que forman Bellreguard, Palmera y l’Alqueria de la Comtessa los técnicos deberán determinar no solo la ubicación exacta de la parada, sino también si se opta por una sola, en el punto más cercano a ese conglomerado, o si es preferible dos apeaderos, en ambos extremos, para facilitar el acceso a los futuros viajeros.

El paseo de Oliva, por donde podría circular el futuro tranvía. Levante-EMV

De aquí a Oliva, ciudad que plantea muchas dudas para el proyecto que el estudio informativo comenzará a despejar. En el trazado de esta ciudad se puede optar por el amplísimo paseo, que atraviesa todo el casco urbano y es donde se encontraba la antigua estación del tren Dénia-Carcaixent, o bien aprovechar la travesía de la N-332, más estrecha pero también más «céntrica», porque cuando arranquen las obras ya será una calle más de Oliva y no tendrá el tráfico que ahora soporta. Si se optara por la actual N-332 sería, obviamente, en superficie, pero en el caso de discurrir por el paseo surgen distintas alternativas. Además de la opción a nivel de calle, aquí sería factible la subterránea, dada la anchura de la explanada en la que se tendría que perforar el túnel, si bien se trata de una actuación carísima que muchos, por ese motivo, dan por descartada. Tampoco se puede despreciar del todo una opción que ha ganado fuerza en muchos tramos de ferrocarriles metropolitanos ligeros, como es la vía elevada, que, como gran ventaja, no interfiere en el tráfico y deja el paseo completamente expedito salvo los puntos de fijación para los pilares y, en su caso, el lugar donde se ubicaría la estación.

De Oliva hacia el sur, seguro que habrá que diseñar paradas en las zonas urbanizadas de la costa, entre ellas el complejo de Oliva Nova y, posiblemente, en el entorno del Molinell, antes de llegar al casco urbano y áreas industriales y comerciales del Verger.

La estación del tranvía de Dénia, en una imagen de hoy Carlos López

Desde este municipio el tranvía sigue hacia Ondara y la Xara, estudiando paradas también en las zonas más pobladas antes de llegar a Dénia. El acceso y trazado por la capital de la Marina Alta es otra de las grandes incógnitas en la que los técnicos deberán poner mucha atención. Es muy probable que aquí se diseñen dos, e incluso tres apeaderos, así como valorar si lo mejor es articular la vía para que confluya, en el sur de la ciudad, con la del tranvía de Alicante. 

Los técnicos entienden que el diseño, como en Gandia, debería facilitar también aquí la conexión entre la infraestructura ya en servicio y la que se hará, de manera que un usuario pueda subir en Gandia y bajar en cualquiera de las estaciones hasta Alicante, y viceversa.

El estudio informativo de este proyecto de la Generalitat, cuya inversión rondaría los 200 millones de euros, se dará a conocer el año que viene, y a partir de ahí se redactaría el documento de construcción. La idea es que el tranvía circule en un plazo que va de siete a ocho años.

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