Una comunión en dos años. Ese es el escaso bagaje que registra Benifairó de la Valldigna y que demuestra la diferente forma en la que actualmente se vive la religión en los pueblos. Hasta ahora, había un domingo de mayo en el que la localidad se convertía en una fiesta, las familias pasaban meses preparando la celebración de la que disfrutaban los niños y las niñas que en ese ejercicio cumplían 9 años. Se abrían de par en par las puertas de las casas a sus invitados para mostrar los regalos y trajes que con ilusión portaban los 'comuniantes' y la banda de música recorría las calles de la localidad acompañando a los y las protagonistsa.

Pero todo eso ha ido languidenciendo hasta prácticamente desaparecer. En dos años solo se va a celebrar una comunión en la localidad. En 2022 no hubo ninguna, según confirmaba a este periódico el párroco Jorge Enguídanos. De la promoción de ese año había una niña que sí estaba dispuesta a tomar la primera comunión, sin embargo, según explican vecinos consultados por este periódico, al comprobar que iba a hacerlo sola decidió adelantarlo y la celebró antes de lo que le correspondía.

La situación no ha cambiado mucho en este 2023. De los 12 niños y niñas nacidos en 2014 que hay en el municipio, que es a quienes les corresponde la celebración este año, solo hay uno que ha decidido finalmente dar el paso. Será el domingo día, 28 de mayo, justo el día, por cierto, de las elecciones locales y autonómicas.

El párroco señala dos cuestiones que han provocado esta situación. Por una parte apunta a "la baja natalidad" que se está registrando en los últimos años pero también, como reconoce, "a la desacralización de la sociedad actual" y añade que "la comunión ya no es algo importante para las familias", indica. En ese sentido, contrapone la situación que ha vivido durante sus años de misionero "donde en Brasil había una comunidad de 500 niños que tomaban la comunión", explicaba.

En ese sentido, el religioso, que también es titular de las parroquias de Simat y Barx, señala que la media de edad de las personas que participan habitualmente de los actos religiosos del municipio supera los 70 años.

Además, la situación no mejora mucho de cara a los siguientes años. Si bien en 2024 si que habrá algunas celebraciones, no así en el siguiente, donde tampoco está previsto que ningún niño ni ninguna niña celebre el acto religioso.

Esa situación se ha acrecentado tras la pandemia, puesto que, por ejemplo en el año 2020 hubo 12 comuniones de un total de 18 niños y niñas que conformaban la promoción.

Ese descenso en el número de "comuniantes" no es exclusivo de Benifairó. En otras localidades de parecido número de habitantes como l'Alqueria de la Comtessa, por ejemplo, apenas han participado cinco niños y niñas de un total de 14 en edad de celebrarla.