La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha lanzado una alerta sobre la presencia de sustancias tóxicas en varias marcas conocidas de máscara de pestañas. La advertencia a los consumidores se ha hecho pública en el último informe de esta organización, en el que analiza varias marcas de rímel.

Según la OCU, los productos señalados "no ofrecen suficientes garantías de seguridad" a los usuarios debido a que "incluyen en su composición trazas de sustancias expresamente prohibidas en este tipo de productos, como el formaldehído o el níquel".

El formaldehído es un posible cancerígeno, mientras que el níquel es "un metal pesado prohibido en cosmética que, en contacto con la piel, puede inducir problemas de sensibilización y desencadenar alergias", explica la Organización de Consumidores y Usuarios.

Qué dice la ley

Según el reglamento de Cosméticos de la Unión Europea, se admite la presencia de trazas de estas sustancias prohibidas en los productos "si no se han añadido deliberadamente, no hay medios técnicos para eliminarlas y si los fabricantes no tienen indicios de que su producto ocasione daños".

A su juicio, se trata de una norma excesivamente "laxa, que prioriza los intereses de las empresas cosméticas por encima de la seguridad de los consumidores". Por ello, entiende que la ley "debería fijar unos límites máximos admisibles para estas sustancias tóxicas". En lugar de ello, el reglamento "deja el asunto en manos de los fabricantes, lo que puede suponer un riesgo para la salud".

Las tres máscaras de pestañas con presencia de tóxicos en su composición son tres, entre ellas una de Mercadona y otra de MaxFactor. Pexels/Andrea Piacquadio