Los valencianos leen un poco menos menos que la media española

El 64 % de los valencianos y valencianas dedican su tiempo libre a la lectura frente al 64,1 % del resto de españoles

Los libros electrónicos siguen estancados y no superan la barrera del 30 %

Largas colas en la Fira del Llibre de València, en una imagen de archivo.

Largas colas en la Fira del Llibre de València, en una imagen de archivo. / J.M. López

Decía la escritora y crítica literaria norteamericana Elizabeth Hardwich que «el regalo más grande es la pasión por la lectura. Es barato, consuela, excita, te da el conocimiento del mundo y la experiencia de una amplia clase. Es una iluminación moral». Sin embargo, uno de cada tres valencianos todavía no ha incorporado la lectura en sus hábitos cotidianos, como se recoge en el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España 2023, elaborado por Conecta para la Federación de Gremios de Editores de España junto a CEDRO y el Ministerio de Cultura. En total, el 68,3 % de los españoles leen, aunque el 21,3 % lo hacen por trabajo o estudios. 

Concretamente, y según el estudio, la Comunitat Valenciana se encuentra por debajo de la media nacional con un 64 % de lectores en su tiempo libre frente al 64,1 % del índice nacional. Sólo Madrid (73,5 %), Cataluña (68,2 %), Navarra (68,1 %), País Vasco (67,8 %), La Rioja (66,6 %) y Aragón (64,3 %) superan estas cifras. En el lado contrario, se encuentran las comunidades autónomas de Extremadura (54,4 %) y Canarias (58,3 %). 

Cinco puntos más

Sin embargo, en el caso valenciano, la cifra se ha incrementado cinco puntos respecto al pasado 2012, cuando el índice de lectura rondaba el 59,1 %. Según se desprende del estudio, la falta de tiempo (44,3 %) es la principal causa por la que no se leen libros, seguida de la práctica de deporte o senderismo (48 %) o el uso de las nuevas tecnologías (39 %). En este sentido, durante la última década, ha aumentado en un 10 % el empleo del tiempo libre en otras alternativas de ocio (31,1 % frente al 21 % de 2012).

La lectura como alternativa de ocio ha conseguido mantenerse tras la pandemia, momento en el que el 64 % de los encuestados leían durante el tiempo libre. Esta cifra creció en 2022 al situarse en el 64,8 %. Además, desde 2012, el número de lectores frecuentes, que leen a diario o todas las semanas, ha subido un 4,8 %, aunque, en los últimos años, se ha mantenido estable. 

Entre los 14 y 24 años

El hábito también varía según la edad, el sexo y el nivel educativo. Así, durante la última década, ha aumentado entre los hombres, las personas mayores y con estudios secundarios. En el último estudio, se demuestra que las mujeres (68,6 %) leen más que los hombres (59,3 %). Además, ha crecido un 3,8 % entre los jóvenes de 14 a 24 años, con un 74 %. En esta década, el tramo de edad en el que más ha subido la lectura es en los mayores de 65 años (un 53,7 % frente al 38,2 % de 2012) convirtiéndose en el tramo de edad en el que no ha dejado de mejorar su tasa de lectura. 

La lectura durante el tiempo libre también ha mejorado en todos los tramos de nivel educativo, aunque la mayor subida se ha producido entre los que tienen estudios secundarios, con un 6,3 %.

Sin embargo, los libros electrónicos siguen estancados y, por lo tanto, no han logrado superar la barrera del 30 %. Concretamente, los lectores escogen el «e-reader» (11,8 %), el ordenador y la tablet (9,7 %) para disfrutar de las obras. Sin embargo, todavía no apuestan por las plataformas de pago. En este sentido, según el estudio, en 2023 sólo un 38,3 % descargó libros de pago. Así, el 68 % de los lectores de obras gratuitas saben que la descarga no es legal. 

El principal punto de venta

Las librerías siguen siendo el principal punto de venta de libros con un 45 %, seguidas de Internet, con 26 %, que ha sufrido un incremento del 22 % respecto al último estudio, y las cadenas de librerías, con un 13 %. En el otro extremo, los grandes almacenes y los hipermercados han caído un 5 % y un  3 % respectivamente.

No obstante, el público sigue sin asistir a las bibliotecas (26 %), aunque valoran con un 8,3 los centros de lectura públicos. Las cifras todavía no alcanzan los niveles previos a la pandemia, cuando el 32 % de la gente acudía a estos lugares (cifras de 2019). 

Tras las cifras, el presidente de la Federación de Gremios de Editores de España, Daniel Fernández, considera que «es necesario redoblar los esfuerzos para reducir estas cifras y que, de una vez por todas, deje de ser una constante que uno de cada tres españoles no tenga la lectura de libros como uno de sus hábitos».