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Empresas de marinas de lujo ponen los ojos en los amarres de València

La Autoridad Portuaria (APV) prevé incluir en el contrato locales comerciales y restaurantes

Marina de lujo de Cannes gestionada por IGY y Fayat.

El concurso para la gestión privada de los 900 amarres de la Marina de València que prepara la Autoridad Portuaria (APV) ha captado el interés de las empresas especializadas en la gestión de marinas de lujo. Según ha sabido este diario, una de ellas es la internacional Island Global Yacht (IGY), que gestiona algunas de las marinas más exclusivas del mundo, entre ellas dos españolas, las de Ibiza y Málaga.

La Marina de València, considerada la más grande de Europa con más de un millón de metros cuadrados, está pendiente de la formación de un nuevo ente gestor que sustituya al Consorcio Valencia 2007. Este organismo, formado por Gobierno, Generalitat y Ayuntamiento de València, entró hace un año en proceso de liquidación tras asumir el Gobierno el pago de la deuda millonaria de la Copa del América.

Mientras se crea el nuevo ente gestor para una Marina ya libre de deudas, el ayuntamiento y el Puerto de València han asumido la gestión de los edificios y concesiones de la Marina. La lámina de agua y los amarres son competencia de momento de la APV, que prepara los pliegos de condiciones para privatizar su gestión. El alcalde de València, Joan Ribó, de Compromís, reclama que los pliegos se hagan de manera consensuada con la ciudad porque se opone a que la Marina de València se transforme en un puerto Banús valenciano, elitista e inaccesible. Ribó quiere hacer valer en el contrato el modelo de Marina popular y accesible.

A pesar de las incógnitas sobre la gestión de la Marina de València y de las quejas de inseguridad jurídica de las concesionarias que ya funcionan allí y que no ven asegurado su futuro, el concurso para explotar el negocio de los amarres, el que ha sido hasta ahora la principal fuente de ingresos del Consorcio, interesa a los inversores.

La Marina de València, con e pantalán central de megayates en primer plano, las bases destinadas a innovación a la derecha y la antigua estación marítima a la izquierda. mv

Para hacer más atractivo el contrato, la APV sopesa incluir en la concesión los restaurantes y locales de posible uso comercial de la denominada marina sur, algunos con vistas privilegiadas a la popular playa de la Malva-rosa. Este es uno de los puntos del pliego de condiciones que más preocupa al alcalde, que no es partidario de incluir los locales de restauración y el denominado Poblado Náutico, donde funcionan varias escuelas de vela y deportes náuticos, en la concesión de los amarres. El puerto, de momento, ha prorrogado un año las concesiones actuales de los restaurantes y locales de funcionan en la zona de la bocana de la Marina.

Una de las firmas interesadas por el contrato es IGY, que opera en Estados Unidos, Europa, el Caribe y América Latina y gestiona 23 exclusivas marinas como las de Miami y Nueva York. Se trata de una de las principales empresas internacionales de gestión de puertos deportivos del mundo, que en su expansión por el Mediterráneo, donde ya gestiona la Marina de Vieux Port de Cannes, en la glamurosa Riviera Francesa, ha puesto los ojos en València.

La convocatoria del concurso para pasar a gestión privada los amarres de la Marina de València es una exigencia de la Comisión Europea que ha resuelto de este modo la investigación abierta a raíz de la denuncia de un puerto deportivo valenciano por competencia desleal por las ayudas de Estado recibidas para la construcción de los amarres con motivo de la celebración en 2007 de la Copa del América.

La empresa IGY, constituida en 2005, con sede en Florida y especializada en «adquirir, administrar y dar servicio a marinas de yates de lujo y a las propiedades inmobiliarias del entorno» suele buscar socios locales en sus proyectos de expansión. En València podría ir de la mano del Grupo Boluda.

IGY no es la única empresa que se ha interesado por la Marina de València. Otras empresas gestoras de Marinas en Baleares y en Turquía también habrían mantenido contactos informales con la APV.

La Marina de Málaga, inaugurada en julio pasado, es una de las que gestiona IGY, cuyo socio local en la ciudad andaluza es Ocean Capital Partner (OCP). La apuesta de Málaga por los yates y megayates va más allá y en los próximos años está prevista la construcción de un nuevo puerto deportivo con 506 atraques y una controvertida torre-hotel con apoyo financiero de un fondo inversor catarí.

El hotel previsto en la Marina de València, en la parcela situada junto al Edificio del Reloj, sigue bloqueado, como otras concesiones, entre ellas, la de la Estación Marítima y el futuro centro de datos de los Docks.

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