10 de octubre de 2015
10.10.2015

El candelabro andalusí del siglo XI que une a Dénia y Eivissa

El arqueólogo Josep A. Gisbert plantea que la pieza hallada en la bahía de Sant Antoni pudo producirse en los talleres de orfebrería de la taifa dianense

10.10.2015 | 04:15

Los caminos de Dénia y Eivissa se cruzan desde antiguo. Ahora hay una evidencia más. El arqueólogo y director del Museo Arqueològic de Dénia, Josep A. Gisbert, ha estudiado a fondo un hallazgo realizado por el investigador alemán Marcus Hermanns en la bahía de Sant Antoni de Portmany, en la costa de Eivissa que mira hacia Dénia. Hermanns donó la pieza, un candelabro andalusí (en realidad, un soporte de bronce para sostener los candiles), al museo de Eivissa y Formentera. También realizó un estudio en 2013 en el que detectaba paralelismos entre esta pieza y un almenar (pie de metal en el que se clavaban teas encendidas) descubierto en Liétor (Albacete).

Pero para afinar más el origen del candelabro no hay que irse tierra adentro. Gisbert plantea que pudo fundirse en un taller de orfebrería de la Taifa Daniya (Dénia). Subraya que en el siglo XI entre los puertos de Dénia y Eivissa existía un importante tráfico de navíos y manufacturas. Además, analiza el nudo de la moldura (de forma atrompetada) y halla similitudes con los portacandiles hallados en Madinat Ilbira, en Granada (son de época califal y, por tanto, anteriores a la taifa). Pero, sobre todo, destaca que ese nudo no dista mucho de la matriz o molde de orfebre descubierta en las excavaciones del yacimiento del Fortí, que fue el gran arrabal de Daniya. El arqueólogo subraya que la estética califal se mantuvo en la corte de la taifa. Y recalca que el molde de Dénia «presenta un nudo de candelabro con claras similitudes con los de Eivissa e Ilbira (Sierra Elvira)».

El experto todavía va un paso más allá. Plantea que el portacandiles de Eivissa, que tiene en sus patas una suerte de argollas (esos anillos de sujeción también aparecen en los bronces islámicos de Dénia), pudo pertenecer al equipamiento de un navío que zarpó de la taifa y naufragó en las costas de la isla. Y hay una referencia documental de un bajel que el señor tuchibí de Aragón, Muhammad ibn Ahmad ibn Sumadih, hizo construir en 1028 en Dénia y que se hundió en Eivissa. Casi toda la tripulación se ahogó.

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