05 de mayo de 2016
05.05.2016
Poblats del Nord

La siega de cañas atasca las acequias de l'Albufera

Los agricultores aseguran que no pueden pasar las embarcaciones y que dificultarán la inminente inundación del arrozal

05.05.2016 | 04:15
La siega de cañas atasca las acequias de l'Albufera

La siega de cañas en los bordes del lago de l'Albufera ha taponado decenas de acequias y bloquea, en algunos casos, el paso de embarcaciones, todo ello en vísperas de la inundación del arrozal para empezar la siembra. Tales circunstancias han provocado la «indignación» de los agricultores arroceros de El Palmar, Sueca, Sollama y el Perellonet, que se disponen a denunciar los hechos ante las autoridades.

Según fuentes de este colectivo, la Junta de Desagüe de l'Albufera ordenó hace dos meses cortar las cañas de rodean el lago y las acequias más importantes, una medida que puede considerarse positiva en sí misma. El problema, dicen, es que las cañas cortadas no se han recogido y semanas después de la siega han empezado a acumularse en los puentes y las acequias, provocando el colapso de las aguas y dificultando el paso de embarcaciones.

Algunas de las acequias afectadas son la de la Chusa, el Palmar, Malta, La Reina, la Plana del Perelló, la Acequia Nova, la del Racó de l'Olla o la de la Dreta. Pero hay muchas más, aseguran las fuentes. Y en algunos casos el tapón alcanza los 2 kilómetros de longitud. La situación es, además, especialmente grave porque entre hoy y mañana empezará a inundarse el arrozal para proceder a la siembra. Y el hecho de que las acequias estén taponadas puede hacer que se bloquee el curso del agua e incluso que se rompan los protectores que se utilizan para impedir el paso de botellas de plástico y basura, desechos que también se han acumulado en los tapones de cañas.

Ante estas circunstancias y en vistas del peligro que corren, los agricultores han decidido comunicar el problema a los sindicatos más representativos del sector, Ava-Asaja y la Unió de Llauradors y Ramaders, para que lo trasladen a las autoridades del parque natural y al Ayuntamiento de Valencia. Esperan que la Junta de Desagüe tome medidas inmediatas y pueda volver la tranquilidad al lago. Por lo pronto, «indignación» es la palabra que mejor define el estado de ánimo de los agricultores, que aseguran que nunca antes se había producido una situación así.

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