Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Estrés por acoso, probable causa de la muerte de los burros del Desert

Los veterinarios de la Conselleria de Medio Ambiente, tras la primera inspección, no descartan que el ganadero tenga razón cuando habla de sabotaje

A la izquierda, foto de un burro que el ganadero encontró muerto en un barranco. A la derecha, veterinarios de Conselleria haciendo pruebas a uno de los asnos vivos de su propietario, en el Grau de Castelló

Tras realizar una primera inspección de los animales que participaron en el proyecto fallido de llevar burros al Desert de les Palmes para prevenir incendios, los veterinarios de la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica «no descartan el estrés por acoso» como una de las causas que pudiera haber generado la mortandad de una decena de ejemplares, aunque también precisan que no sería «necesariamente la única».

Es pronto para llegar a conclusiones. Esa es otra de las afirmaciones del departamento que dirige Mireia Mollà. Los análisis practicados a los burros recuperados requieren de plazos y procedimientos científicos que no entienden de urgencias, de ahí que todavía no pueda precisarse con exactitud qué pasó para que 10 de los 50 animales acabaran muertos y algún otro famélico fuera de la parcela delimitada por el proyecto. Con todo, sí que trabajan sobre hipótesis que vendrían a reforzar lo que ya apuntó a 'Mediterráneo' el propietario, que podría haberse producido un sabotaje. Entre otras cosas, tienen que corroborar --porque existiría la sospecha-- «si hay restos de toxicidad», lo que supondría que alguien envenenó a los burros. Nada de eso está probado en estos momentos.

Los especialistas que han analizado a los animales consideran que «tienen un nivel de estrés que no es normal en un animal en pastura»

decoration

Sospecha del propietario

Juan Lebrián, el ganadero, ya apuntó que él iba a diario a la parcela y se encontraba con la cerca cortada. También detectó mordeduras en las patas de algunos de los burros, algo que habrían comprobado también los veterinarios, lo que significaría que o perros salvajes o domesticados azuzados por sus propietarios, podrían haber atacado a los animales provocándoles el mencionado estrés, incluso llevándoles a caer por los barrancos, donde se ha encontrado la mayoría de los cadáveres.

En un momento en que cualquier afirmación puede ser considerada una mera especulación, pues solo el resultado de los análisis o una autopsia de los cadáveres podría determinar qué ha estado sucediendo estos dos meses en esa parcela del Desert de les Palmes, los especialistas que han observado a los burros que ya han vuelto a la parcela del Grao de Castelló, afirman que «tienen un nivel de estrés que no es normal en un animal en pastura».

Habrá que esperar para saber si el fracaso del proyecto se debe a la falta de atención, al mencionado sabotaje, a que no eran los animales más adecuados para desarrollar una acción de esas características —como también se ha apuntado— o a un cúmulo de circunstancias que podrían tener que ver con algunas o todas de las mencionadas. Sea como sea, el caso ha llegado a la Fiscalía y, a día de hoy, las preguntas más relevantes siguen sin tener respuesta, en ella están trabajando, según aseguraron desde la Conselleria, los técnicos y especialistas del departamento.

Compartir el artículo

stats