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Gasto

El Consell remonta en educación y sanidad y se aleja de la media en vivienda y gasto social

La falta de financiación sitúa a los valencianos en el 85 % del gasto autonómico, insuficiente para atender áreas como impulso económico

El Consell remonta en educación y sanidad y se aleja de la media en vivienda y gasto social

El Consell remonta en educación y sanidad y se aleja de la media en vivienda y gasto social

Una de las consecuencias directas de la falta de financiación que sufre la Comunitat Valenciana es que más allá del mantenimiento de los servicios públicos esenciales (Educación o Sanidad) la autonomía encuentra graves problemas para financiar otras áreas de gasto ya que se ve obligada a concentrar el escaso dinero disponible en aquellas donde la necesidad es más perentoria.

Lo que ocurre es que con los recursos actuales que la Comunitat Valenciana recibe del Estado, y que la sitúan como la autonomía peor financiada, la Generalitat apenas tiene músculo financiero para nada más que no sea financiar la sanidad o la educación.

De hecho, un documento que maneja la Conselleria de Hacienda y al que ha tenido acceso Levante-EMV corrobora que en los últimos años la Generalitat se ha acercado a la media del gasto que realizan el conjunto de las comunidades autónomas en Educación o Sanidad, pero aún está muy lejos de la media en otras parcelas como por ejemplo en Vivienda, convertida ahora en una conselleria.

De la liquidación de los presupuestos de las diferentes autonomías se deduce que la Comunitat Valenciana ha alcanzado la media del gasto autonómico en Sanidad al situarse en el 102 % y prácticamente lo ha conseguido también en Educación, donde se ha situado en el 99 % del gasto autonómico, es decir prácticamente sobre la media. Ello evidencia que en los años del primer Pacte del Botànic, el ejecutivo valenciano ha hecho un esfuerzo para situar el gasto sanitario y educativo en la media, pero otras áreas se han resentido.

El estudio, basado en la clasificación funcional de los gastos no financieros de las autonomías, con datos de la Intervención General de la Administración del Estado, concluye que por ejemplo la inversión en asuntos económicos que incluye, entre otras, políticas de promoción del empleo o medidas para impulsar la actividad económica, la Comunitat Valenciana se queda muy rezagada respecto a la media, al situarse en el 65 %, casi 40 puntos menos de gasto que el conjunto del sistema autonómico, lo que supone un agujero muy considerable que impide a la Comunitat Valenciana realizar políticas que sí financian autonomías con más recursos.

Otra parcela del gasto donde la Generalitat está a años luz de la media es en Vivienda, uno de los objetivos del segundo Pacte del Botànic. De la liquidación de los presupuestos autonómicos se deduce que la Comunitat Valenciana invierte la mitad (54 %) que la media autonómica, lo que ya no solo deja a la Generalitat en inferioridad a la hora de impulsar sus políticas sino que supone una merma en el derecho de los valencianos a tener acceso a vivienda pública en igualdad que el resto.

Menos gasto que la media

Por lo que respecta al área del gasto que engloba la protección social dentro de los presupuestos, la Comunitat Valenciana se sitúa muy por debajo de la media ya que gasta el 64% frente al conjunto, que es el 100 %.

El documento viene a corroborar, por si quedaba alguna duda, que el problema de la Comunitat Valenciana es de ingresos porque sigue gastando menos que la media autonómica, pero también señala que los recursos de que dispone la Generalitat frente al resto de las autonomías suponen el 89%, once puntos menos que el conjunto de las autonomías.

En términos absolutos, ese 89% se obtiene a partir del dato de que el gasto del sistema autonómico (incluidos País Vasco y Navarra) es de 1.960 euros por habitante mientras que el de la Comunitat Valenciana es de 1.753 euros, es decir 207 euros menos que la media de las autonomías. Aunque los datos se han obtenido de los presupuestos autonómicos y no del modelo de financiación ocurre que si se multiplican esos 207 euros por los cinco millones de habitantes de la Comunitat Valenciana, la cifra que resulta supera los mil millones de euros, una cantidad que viene a coincidir con las conclusiones de los trabajos que se han publicado este verano por parte del Ministerio de Hacienda, tras la liquidación del modelo correspondiente al ejercicio de 2017, como con los que ofreció la Fundación de Estudios Avanzados (Fedea). De nuevo, todos los estudios concluyen que la Comunitat Valenciana es la autonomía más perjudicada por el actual sistema de reparto del dinero.

Esos mil millones serían la cantidad que la Comunitat Valenciana deja de ingresar cada año respecto a la media, un déficit por la infrafinanciación que el Consell tiene que paliar con endeudamiento y que el Gobierno rescata a través del FLA, es decir dinero que no llega por la infrafinanciación pero que los valencianos reciben como un préstamo.

Según el experto Ángel de la Fuente, cada valenciano recibe 2.330 euros, frente a un cántabro (la autonomía de régimen general mejor financiada) que dispone de 2.971 euros. Según esos datos, la diferencia de la Comunitat Valenciana es de 198 euros por habitante respecto a la media, cifra muy similar a la que arroja ahora la liquidación de los presupuestos y que subraya de nuevo la dificultad de los valencianos para alcanzar la media del gasto autonómico.

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