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Universidades

La universidad opta por un modelo semipresencial y el uso obligatorio de mascarilla

El ministerio no aconseja que se doblen turnos de clases presenciales en la educación superior "por la escasez de recursos docentes a corto plazo"

La consellera en el simulacro de Selectividad, que ya contaba con medidas anticovid. d. tortajada

La mascarilla formará parte del material escolar que habrá que llevar, también, en las aulas universitarias. Siguiendo la línea de lo que ya se había marcado para los niveles educativos preuniversitarios, los estudiantes de la enseñanza superior deberán llevar protección facial en clase. Es una de las principales novedades que ayer decidieron las comunidades autónomas junto con el Ministerio de Universidades, en la Comisión Delegada de la Conferencia General de Política Universitaria.

Así, la protección facial será obligatoria en las clases, además de la distancia interpersonal, y también en los accesos y en cualquier lugar de los campus, en los que los estudiantes deberán moverse lo estrictamente necesario, como ya decidieron las universidades valencianas en julio y publicó Levante-EMV.

En concreto, el texto consensuado con los responsables autonómicos apunta que el uso de la mascarilla es «obligatorio para todas las personas que accedan al centro y en todos los espacios, durante la permanencia en el mismo, siguiendo las recomendaciones de la autoridad sanitaria y la normativa vigentes en cada comunidad autónoma, e insistiendo en su correcta utilización», es decir, tapando nariz y boca. Asimismo, el documento va más allá y recomienda en concreto «el uso de la mascarilla higiénica, a poder ser reutilizable, para alumnado, profesorado y personal administrativo de servicios».

Como también ocurre en otros espacios públicos, la ventilación de las aulas, según las nuevas medidas anunciadas por el ministerio, también será vital, tanto al final de la jornada como entre clase y clase, y ventanas preferiblemente siempre abiertas.

Otro de los puntos es el de la presencialidad. Como ya se anunció en junio, el ministerio considera «deseable» que el modelo sea «mixto». De hecho, «teniendo en cuenta la escasez de recursos docentes a corto plazo, no se considera conveniente doblar las clases por grupos para mantener la presencialidad, porque ello implicaría una sobrecarga inasumible para el profesorado», argumenta el protocolo. En concreto, se detalla que si el espacio disponible es mayor que el total de la distancia de 1,5 metros necesaria para todos los estudiantes matriculados, la lección podrá ser presencial; de lo contrario, «las universidades deberán tomar las medidas pertinentes para que se pueda llevar a cabo 'online'». Eso sí, «aun en el caso de que una parte de la enseñanza tenga que prescindir de la presencialidad, los seminarios y grupos de discusión que complementan las enseñanzas magistrales, así como las prácticas, podrían ser realizados de forma presencial». No obstante, el documento del departamento que dirige Manuel Castells, quien ayer no pudo estar en la conferencia con las autonomías por un problema de salud, reitera «la deseable preponderancia de la enseñanza presencial como forma más adecuada para la educación superior de calidad en términos generales».

Del mismo modo que se ha hecho con el resto de niveles educativos, las universidades contarán con 'aulas covid' a las que se desplazarán estudiantes con síntomas, y también deberán contar con «coordinadores covid-19», que velen por el cumplimiento de las medidas.

Reunión hoy con los rectores

Cabe recordar que las universidades públicas valencianas (Universitat de València, Politècnica de València, Jaume I de Castelló, Miguel Hernández de Elx y la Universidad de Alicante) han mantenido en los últimos meses varias reuniones con la Conselleria de Universidades para organizar el curso 2020-21, que empezará el 14 de septiembre para los estudiantes de 1º de carrera y el 25 para el resto. Antes de agosto, ya habían decidido que se garantizará «la máxima presencialidad» aunque las clases estarán, de forma general, al 50 % y excepcionalmente al 75 % de su capacidad, entre otras medidas.

Ayer, la consellera Carolina Pascual incidió en la necesidad de «prever diversos escenarios y las soluciones para cada uno de ellos y ser capaces de reaccionar de forma eficaz ante el desarrollo de los acontecimientos», con el objetivo de «garantizar la seguridad y la excelencia académica» por lo que trabaja junto a las universidades públicas. En esta línea, la consellera destacó la «coordinación» existente entre las instituciones de la Comunitat Valenciana.

Hoy, Pascual se reúne con los cinco rectores y rectoras de las cinco universidades públicas para estudiar la necesidad, o no, de adaptación de las medidas ya consensuadas a la evolución actual de la pandemia. Asimismo, también hay prevista una reunión con los departamentos de Sanidad y Emergencias, pues la recuperación de la selectividad realizada en julio es la próxima semana y vuelve a los campus.

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