José Luis Vera, uno de los detenidos hoy en la segunda fase de la Operación Azud contra una trama de corrupción urbanística generada en el Ayuntamiento de València entre los años 2005 y 2010, habría sido el enlace que puso en contacto a Rafael Rubio, hasta su arresto esta mañana subdelegado del Gobierno en Valencia, con el constructor Jaime María Febrer, presunto corruptor de la red.

Ese contacto se habría producido en 2005, después de que Rubio, en aquel momento líder de la oposición como concejal del PSPV en el Ayuntamiento de València, denunciase públicamente la supuesta relación de Grau y el empresario a raíz de la compraventa por parte de este último de una parcela municipal por la que acabó obteniendo el doble de lo pagado cuando la vendió apenas unos meses después de su adquisición.

Más de 40 registros en viviendas, oficinas y despachos

Los 300.000 euros en metálico que Rubio, cesado de manera fulminante esta mañana por la delegada del Gobierno, Gloria Calero, en cuanto ha tenido conocimiento de su detención, recibió presuntamente de la red investigada por la UCO y el Juzgado de Instrucción número 13 de València los habría percibido tiempo después de esa denuncia pública y con posterioridad al contacto establecido entre Febrer y Rubio de la mano de Vera.

Se trata de una de tantas mordidas de las que la Guardia Civil, la Fiscalía Anticorrupción y la jueza parecen haber encontrado pruebas suficientes como para haber puesto en marcha hoy la operación, que se salda con una docena de detenidos y más de 40 registros, tanto en domicilios, como en sedes mercantiles y edificios oficiales.

De hecho, los despachos de Vera, en Divalterra, de donde era su jefe de los servicios jurídicos, como el de Rubio, en el último piso del edificio que alberga la Subdelegación del Gobierno en València, permanecen precintados a la espera de que los agentes practiquen sendos registros en su interior.

Así mismo, los guardias civiles de la UCO han acudido al Ayuntamiento de València para presentar un requerimiento de documentación.

Una telaraña de dinero y regalos

Según la información a la que ha tenido acceso Levante-EMV, la trama de la que era supuestamente epicentro el constructor a través de su empresa Construcciones Valencia Constitución (CVC), extinguida en 2013 tras un año en concurso de acreedores, se dedicaba a pagar mordidas en metálico y en regalos a políticos y funcionarios que pudiesen intervenir a su favor en la obtención tanto de los derechos de construcción como de propiedad sobre parcelas municipales.

Dentro de esa telaraña, Alfonso Grau, detenido a las 8.15 horas de hoy en su domicilio, habría percibido una cantidad de dinero en metálico que ronda el millón de euros, y Rubio, los 300.000 de su etapa como líder de la oposición en el consistorio valenciano.

La UCO registra la casa de Rafael Rubio Arturo Iranzo

Tal como ha publicado Levante-EMV a primera hora de hoy, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha desplegado en València, Alicante, Madrid y Ciudad Real una amplia operación policial, con catorce detenidos y más de una veintena de registros, en la segunda fase de la Operación Azud contra la corrupción. Entre los detenidos más insignes se encuentran Rafael Rubio y Alfonso Grau, ex teniente de alcalde en los gobiernos de la popular Rita Barberá, además de José Luis Vera y el constructor Jaime María Febrer. Además, ha sido arrestada una de las hijas de Alfonso Grau.