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Migraciones

Santiago Yerga: "Los requisitos para jóvenes extranjeros que había antes eran delirantes"

Santiago Yerga, director general de Migraciones, ha sido una figura clave en la elaboración del nuevo reglamento para la inclusión de jóvenes tutelados

Santiago Yerga, durante la entrevista en el Jardín Botánico.

«Cuando llegué al ministerio, en plena pandemia, decidimos que no íbamos a hacer una regularización. Nos centramos en tejer una red para evitar que los extranjeros que ya estaban legales en España cayeran en la irregularidad por perder el trabajo». Santiago Yerga, actual director general de Migraciones del Ministerio de Inclusión, empezó así su conferencia en unas jornadas del Instituto de Derechos Humanos de la Universitat de València. Y lo hizo parándose dos segundos a pensar, en silencio frente a todos, mirada hacia arriba, y ya con la mente clara, diciéndolo. Lo hizo varias veces, y todas antes de una cuestión complicada. Tomándose tiempo.

Yerga ha sido una figura clave en la reforma de tres artículos del reglamento de extranjería que facilitará la inclusión de los jóvenes extranjeros tutelados y ex tutelados por la administración. Porque reduce plazos, amplía permisos, elimina burocracia y hace que, por fin, un chaval de 16 a 18 años extranjero tutelado pueda trabajar. «Esto no tenía ningún sentido, que un chico español o extranjero con familia pudiera trabajar y ellos no, o que uno de los chicos hiciera una FP pero no pudiera ser contratado ni hacer las prácticas», explicó.

Pero Yerga no solo ha participado en la reforma del reglamento, participó en su redacción en el año 2010. Es decir, que recientemente se ha «corregido a sí mismo». Reconoció de hecho que el anterior reglamento «pedía unos requisitos para los jóvenes extranjeros que eran delirantes». Esto es, acreditar ingresos (sin permiso de trabajo) de 2.200 euros mensuales a los 19 años para mantenerse en España. Contó que se pusieron en marcha con la reforma en octubre de 2020 y hasta octubre de 2021 no ha aparecido en el BOE. Yerga se toma tiempo en hablar y en dictar, pero procura hacerlo con acierto.

Abogado de formación, lleva 30 años comprometido con los derechos de las personas migrantes. Estudió derecho y hace dos décadas ya peleaba porque extranjería se asentara como una especialidad. Fue abogado de entidades como Andalucía Acoge, asesor técnico del Defensor del Pueblo, coordinador de políticas migratorias de la junta de Andalucía y, desde principios de 2020, Director General de Migraciones. En ese lapso tan corto ha sido la persona que más instrucciones ha dictado en su puesto, y confiesa que le hubiera encantado no hacerlo.

Santiago Yerga, en un momento de la entrevista en el Jardín Botánico. F.Calabuig

En la trastienda de la pandemia hubo un ingente trabajo invisible en materia de extranjería, y Yerga lo desgranó de principio a fin. El gran reto fue evitar que decenas de miles de personas cayeran en la irregularidad sobrevenida. Tocaba ampliar plazos y dictar instrucciones excepcionales. Y con la pandemia que «nos atropelló», gestionar, encima, nada menos que el Brexit. «Que todo esto ocurra en 2020 supuso un esfuerzo importante para todos», dijo. En pandemia veló por la escolarización de los menores migrantes atrapados en el país e impulsó que los jóvenes extutelados pudieran trabajar en el campo y les facilitó por ello permisos de residencia. Y aclaró que «no queremos mercantilizarles, nos gusta que se formen y estudien, pero si hay quienes tienen otro plan vital tenemos que darles la oportunidad de trabajar». 

La Generalitat tutela ahora mismo a 473 menores migrantes, de un total de 4.000. Es decir, que la gran mayoría de los niños acogidos por la administración son españoles. «Creo que por fuentes interesadas se intenta magnificar un problema que no existe. El gran grueso de los chavales lo que hace es estudiar o trabajar, no ser infractores».

«No puede ser que el trámite más simple de extranjería tarde seis meses»

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Yerga intenta desmontar mitos sobre migraciones, por ejemplo, que la ley de extranjería actual no es tan mala. "El 85 % de las personas migrantes que hay en España ya tienen un contrato de residencia de larga duración, y eso pocas veces se destaca", explicó. Por otro lado, señaló que "la enorme mayoría de migrantes llegan a España de manera regular, en avión sobre todo". Aunque explica que "naturalmente los medios tienen que atender al fenómeno de las pateras e informar sobre las violaciones de derechos humanos, esa es una parte muy pequeña de la migración que llega a este país".

Menos papeleo

A parte de preciso en sus palabras, Yerga reconoce lo que no funciona. «Soy consciente de que las oficinas de extranjería no están en su mejor momento. No puede ser que el trámite más simple cueste como poco seis meses, eso hay que cambiarlo», dijo. Y añadió que "a día de hoy, gran parte de los trámites de extranjería siguen siendo farragosos". El gran reto (con la pandemia todavía coleando) es la digitalización de trámites. «No puede ser que en una administración del siglo XXI sigamos funcionando así, es una molestia para el ciudadano. Tenemos que conseguir que todo el que quiera pueda hacer sus trámites por vía telemática», explica.

«Trabajamos para conseguir unas migraciones seguras, legales y ordenadas, pero tenemos lo contrario»

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En lo global, Yerga reconoce que hay mucho que cambiar todavía en la gestión migratoria. «Trabajamos para conseguir unas migraciones seguras, legales y ordenadas, y lo que tenemos son migraciones alegales, inseguras y en la clandestinidad», explica. Y remata pidiendo la implicación de la UE en esta línea pese al "horizonte tenue que plantea en materia de acogida".

Y pese a todo, Yerga es positivo con respecto al futuro. «En los 30 años que me dedico a esto he sido optimista frente a las migraciones. Primero porque tengo la evidencia de que son una necesidad, Europa envejece y, o llega gente nueva como ha ocurrido durante toda la historia o simplemente desapareceremos. Y creo que hay que abordar las migraciones desde el optimismo, no desde el pesimismo. Nuevas ideas, nuevo músculo, nuevas aportaciones, todo eso lo que contribuye es a enriquecer, no solo a España sino a toda Europa. El gran ejemplo del mundo moderno es EE UU, un país hecho a base de inmigrantes. Las migraciones son consustanciales a la humanidad, nos gusten más o nos gusten menos».

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