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La UPV busca niños con autismo para validar un nuevo método de diagnóstico mediante realidad virtual

Se trata de un sistema pionero en el mundo basado en el escaneo de la mirada y la actividad electrodermal

Niño explotando pompas CENTRO DE DESARROLLO RED CENIT

Los Centro de Desarrollo Cognitivo Red Cenit, junto a la Universitat Politècnica de València, requieren niños de entre 3 y 6 años para validar un nuevo método de diagnóstico de autismo mediante realidad virtual e inteligencia artificial. El Proyecto T-Eye, pionero en el mundo, está subvencionado por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

El equipo de investigadores de los Centros de Desarrollo Cognitivo Red Cenit y de la Universitat Politécnica de València encargados del Proyecto T-Eye para diagnóstico precoz del autismo están buscando niños con edades comprendidas entre 3 y 6 años para completar los pases experimentales de validación de este innovador sistema para diagnóstico del autismo a través de realidad virtual, inteligencia artificial y biomarcadores.

Metodología del estudio

Los perfiles demandados por estas entidades son tres: niños de entre 3 y 6 años que ya tengan diagnóstico de TEA a través de la prueba ADOS-2; niños de entre 3 y 6 años normotípicos (con un desarrollo normal); padres, madres o tutores de estos niños (con los que se validará una aplicación para el análisis semántico y prosódico de la voz, incluida en T-Eye).

Se realizarán entre una y tres sesiones 45 minutos cada una, dependiendo del tipo de neurodesarrollo del niño, en una fecha y horario a elección de los responsables de menor.

A los peques se les colocará una pulsera para medir su actividad electrodermal y unas gafas ligeras de Eye Tracking para controlar el seguimiento de la mirada

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Estas sesiones tendrán lugar en un entorno amigable, una habitación virtual T-Room que recrea un parque donde el niño jugará a diferentes juegos con Pablo, el avatar.

A los peques se les colocará una pulsera para medir su actividad electrodermal y unas gafas ligeras de Eye Tracking para controlar el seguimiento de la mirada. Además, con técnicas de inteligencia artificial se analizarán los movimientos corporales del niño para alertar de posibles estereotipias.

De momento, esta investigación ha conseguido discriminar con un 90% de precisión un niño TEA de uno normotípico, pero se necesita seguir investigando mediante el incremento de la muestra para que las conclusiones finales sean robustas, y T-Eye, un proyecto científico 100% valenciano, pueda ser validado oficialmente como método de diagnóstico certificado y como una alternativa al diagnóstico clásico.

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