12 de enero de 2019
12.01.2019

La campaña de la oliva cierra lastrada por el desplome de precios y rendimientos

La meteorología ha hecho que el 20% de la cosecha en la Canal, la Vall y la Costera termine en el suelo

11.01.2019 | 23:11
La campaña de la oliva cierra lastrada por el desplome de precios y rendimientos

Menos producción, peores rendimientos y precios en caída libre. La campaña de recolección del aceite de oliva ha llegado a su ocaso en la Costera, la Canal y la Vall d'Albaida con la perspectiva de un pronunciado descenso de las liquidaciones que percibirán los productores por sus cosechas en la mayor parte de los municipios.

El tirón del mercado andaluz, que marca la pauta, explica en buena medida el abaratamiento del aceite autóctono, cuyo precio se ha desplomado un 40% respecto a hace un año, lastrando la rentabilidad de las explotaciones. La climatología del mes de noviembre, con varios días de mucha humedad, ha influido notablemente en la caída de los rendimientos extraídos, que se han reducido en tres puntos porcentuales. Además, las suaves temperaturas han allanado el terreno para una mayor incidencia de la plaga de la mosca. Todo ello, junto a las rachas de persistentes lluvias y viento registradas en otoño, han disparado las pérdidas y la cosecha del suelo.

En la cooperativa Campo Enguera, la merma de producción se sitúa en casi 1 millón de kilos: en esta campaña se han recolectado 5,1 millones de kilos, frente a los 6,2 millones de la anterior. «Los precios están desde marzo del año pasado bajando: la liquidación va a ser bastante inferior a la de os últimos años», explican fuentes de la entidad. La cooperativa, además, ha superado el millón de kilos de olivas del suelo, una cifra que no se daba desde hacía diez años.

Aún así, la calidad general del aceite es buena (aunque empeoró a mediados de diciembre por la falta de frío). Campo Enguera ha obtenido 700.000 kilos de aceite virgen extra y 200.000 de lampante, por las aceitunas del suelo. La producción ecológica, mucho más sensible a las plagas, también se ha desplomado, de los 400.000 kilos del año pasado a los 50.000 de este, por la misma conjunción de factores adversos. La cooperativa seleccionó a una serie de agricultores profesionales y adelantó la recolección en algunos campos a la primera quincena de octubre. El resultado es una cosecha de 60.000 kilos de calidad premium.

Se multiplica la oliva del suelo

La cooperativa de Ontinyent, por su parte, ha molturado una producción de 1,52 millones de kilos de aceitunas frente a los 2,6 de la pasada campaña. «No ha llovido mucho y las olivas han sufrido: no han recibido el aceite que correspondía y los rendimientos son bajos», apunta Vicent Tolsà, responsable de la almazara, que cifra en 300.000 kilos la cantidad de la cosecha que se ha quedado en el suelo, el equivalente al 20% de la producción total. «No se recolectó porque los costes valen más que la producción. Tenemos la suerte de que esta cooperativa es de autoconsumo, porque con este precio el negocio no es rentable», señala. El sector espera que el mercado se normalice con el cierre en Andalucía, aunque no hay excesivo optimismo. «Ahora el aceite a granel está bajando y pagándose a 1,2 euros por kilo menos. No hay quien pueda regular eso», se queja Tolsà. En la cooperativa de Ontinyent, con cerca de 1.300 socios, el rendimiento medio del aceite se ha situado en 18,7%, tres puntos por debajo de la pasada campaña.

En la Costera, los resultados son dispares en función de la zona. En la franja que comprende desde Barxeta hasta Montesa, la cosecha ha menguado un 20%, mientras que en Vallada y la Font de la Figuera el balance es más satisfactorio, con un repunte de casi el 50%.

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