El público da la espalda a las monologuistas

Promotores y programadores coinciden en que hay pocas mujeres en los carteles porque «hacen poca taquilla»

Teatro Olympia de València.

Teatro Olympia de València. / M Á Montesinos

«Hay cómicas muy buenas, pero no se nos programa porque creen que no somos graciosas». La monologuista valenciana Saray Cerro denuncia la ausencia de mujeres en los carteles, a pesar del incremento de la presencia femenina en este sector. En sus palabras, «depende de los programadores, que hay que no tienen interés».

Sin embargo, ¿cuál es el motivo por el que no se apuesta por las cómicas en los teatros o salas privadas? «No nos basamos en el tema de la paridad porque nuestra idea es que la gente lo pase bien», señala Enrique Fayos, encargado de la programación de los teatros Olympia y Talia.

En su caso, no cuentan con ningún tipo de subvención, por lo que los gastos -el mantenimiento de las instalaciones y el sueldo de los empleados- se cubren gracias a la venta de entradas. «No tiene que ver el género, en los teatros comerciales se tiene que ver la rentabilidad, es decir, hay que tener taquilla», explica.

«Yo doy visibilidad a todos lo que me lo piden, pero no puedo ponerlas sólo por ser mujer», afirma I. Guerra

A pesar de ello, reconoce que existen mujeres que llenan las salas como es el caso de la Tia Visantica. «Estamos encantados de tener mujeres, pero es el público el que elige», reivindica. Por eso, para ellos el género «no es la prioridad», sino que «ilusionen y apasionen al público porque hay que llenar 900 butacas en el Olympia».

Apuestas en el Talia

Sin embargo, Fayos señala que en salas más pequeñas como el Talia sí que se puede apostar en mayor medida. «Ahora tenemos a la Tia Visantica y estoy seguro que en unos años llenará el Olympia», indica.

Este teatro ha acogido a cómicas como Estirando el Chicle, que ha llenado el auditorio a lo largo de sus funciones. «Se puede promocionar la igualdad en auditorios públicos con subvenciones, pero aquí es difícil», recalca.

En este sentido también se pronuncia Iván Guerra, dueño de la terraza Gauthier (Canet d’en Berenguer), que, durante el verano programa todos los días monólogos en sus instalaciones. «¿Por qué hay que darle trabajo a una que vende tres entradas por el simple hecho de ser mujer?», denuncia.

Este verano, han contado con la presencia de Pepa Golden, la Tia Visantica, Lou Bayonas, Las Putas Amas de Casa, Neus Motos y Palo Capilla (6 mujeres de un total de 33 monologuistas).

Como Fayos, Guerra tampoco tiene en cuenta el género de los cómicos. «He intentado contactar con mujeres como Ana Morgade, pero hay cachés desorbitados», reconoce el dueño de la terraza, quien añade que «mi puesto depende de las entradas que vendemos».

Pocas entradas

Guerra lamenta que, en muchas ocasiones, «nos tachan de machistas y nos duele». «Cuando recibo esos comentarios de monologuistas, les digo que vengan, pero la gente no apuesta», señala. A modo de ejemplo, este año, según el dueño, Pepa Golden sólo vendió 20 entradas y Lou Bayonas unas 4, por lo que «tuve que regalar entradas para llenar porque no venden».

Reconoce que se trata de un problema de raíz porque no se les da visibilidad. Añade: «Igual les tienen que dar un empujón y potenciar desde arriba. Yo doy visibilidad a todos lo que me lo piden, pero no puedo ponerlas sólo por ser mujer».

«No tiene que ver el género, en los teatros comerciales se tiene que ver la rentabilidad», explica Fayos.

En este sentido, la cómica Cerro lamenta la falta de oportunidades. «No va a venir gente que no nos conoce si programan a gente que lleva veinte años. Es agotador porque a eso se suman los comentarios machistas que a ellos no les hacen».

En su caso, reivindica la «suerte de trabajar con un sello feminista». «Parece que sólo existimos el 8M o nos ponen por cumplir una cuota», concluye.