Vicky Sevilla, chef del año para la Academia de Gastronomía

Los premios ensalzan la gastronomía y el sector agroalimentario  

Premios de la Academia de Gastronomía de la C.Valenciana

Germán Caballero

Desde 2018, Vicky Sevilla no deja de acumular premios. Y todos los recoge con igual entusiasmo. La mujer más joven de España en lograr una estrella Michelín por su restaurante Arrels (Sagunt) se llevó ayer el aplauso de toda la profesión al recibir el reconocimiento de Chef del año 2023 de manos de Quique Dacosta y Carlos Mazón, President de la Generalitat Valenciana. El de Sevilla, fue uno de los doce premios entregados por la Academia de la Gastronomía de la Comunitat Valenciana que ensalza, como su nombre indica, la gastronomía y el sector agroalimentario.  

Quique Dacosta, Vicky Sevilla, Carlos Mazón y  Belén Arias

Quique Dacosta, Vicky Sevilla, Carlos Mazón y Belén Arias / Germán Caballero

En una gala conducida por el ilusionista Anthony Blake con el lema «La vida sin gastronomía, no es vida», Belén Arias, presidenta, resaltó el peso gastronómico de la Comunitat Valenciana en el panorama nacional, en el que la gran despensa y los productos de calidad la posicionan como «punta de lanza del sector» y como destino gastronómico.

El premio al Mejor producto 2023 se lo llevó Cooperativa de Viver por la calidad de su Aceite Lágrima, mientras el Mejor equipo de Sala 2023, para los Academícos, ha sido el equipo de Aragón 58 compuesto por Jose Vicente Martí Hinojosa, Ana Calle, Jose Javier Gabaldón, Carmen Grijalbo, Jose Vicente Martí, Miguel Angel Varea, Vania Vignoli, Yryna Shchetinina, Nacho Honrubia, Javier López, Lola Ramos, Jose Daniel Carcel y Maria José Hinojosa.

El reconocimiento a la Empresa Gastronómica 2023 ha sido Carmencita Especias, no sólo por sus 100 años de historia, sino por la reciente inauguración en Novelda de una planta de producción puntera en gestión sostenible. Un premio que recogió Jesus Navarro Navarro, Presidente de Carmencita. 

Carolina Álvarez, jefa de cocina de Quique Dacosta Restaurante fue distiguida como Jefe de Cocina 2023, mientras que el Proyecto y gestión Sostenible 2023 recayó en la empresa valenciana Servicios Hortofrutícolas de Levante, por su proyecto ‘+prop’. 

Unir para construir, por Santos Ruiz

Los premios de la Academia Valenciana de Gastronomía viene a consolidar el proyecto que la actual junta directiva lanzó hace tres años. Desde que Cuchita Lluch abandonará la presidencia, la Academia languidecía en un declive que la acorraló hasta bordear la irrelevancia. A finales del 2021 apareció una nueva y desconocida presidenta, Belén Arias, que amenazaba con ser un nuevo cartucho fallido en la historia de esta joven Academia. Ajena por completo a este circo de la gastronomía, tan glamuroso como cruel, Belén aterrizó de manera cándida, sin conocer a nadie, sin avales ni demasiada experiencia. Pero le han bastado dos años escasos para darle la vuelta a la tortilla. Ayer, el Balneario de Las Arenas congregaba una representación muy importante del sector gastronómico valenciano. No iban por el morbo de conocer a los premiados, sino por la convicción de que deben estar al lado de Belén, de la Academia y de sus académicos. Con la ayuda de una junta directiva donde hay valores incuestionables, Belen Arias ha devuelto a la academia el brillo perdido.

Fueron 12 los premiados. Tal vez demasiados, pero todos con méritos incuestionables. Desde la apuesta empresarial de Carmencita, hasta el desarrollo profesional de Victoria Sevilla, pasando por el talento emergente de Lenin Busquets. No hubo un solo premio que me pareciera discutible (tampoco el de mi colega de profesión Jesús Trelis). Aunque, insisto, tal vez el exceso de premios acabe restando visibilidad a los premiados. También en esto, menos es más.

Conozco una parte muy importante de los actuales académicos y creo que todos ellos tienen mucho que aportar. La academia necesita el criterio gastronómico de Sergio Terol, el conocimiento vinícola de Javier Lizcano y Javier Monedero, el sentido común de Ricardo Císcar, las habilidades sociales de Julia Perez Broseta y Romina Martínez. Son sólo algunos de los muchos nombres que hoy nutren al entidad. Entre todos han conseguido volver a dar sentido a la academia. La pluralidad de criterios y perfiles profesionales es, precisamente, su mejor virtud. Probablemente también represente su principal dificultad. Pero todos suman y entre todos deben estar orgullosos de lo conseguido. Hace unos años yo no hubiera asistido a un evento de la Academia por mucho que me insistieran, hoy no me perdería ninguno por muchos compromisos que tuviera. Ojalá sepan seguir sumando para hacerla más grande, más interesante, más relevante y más representativa. Un órgano que vertebre al sector, pero que también sepa apuntar nuevos retos y advertir sobre las debilidades. Un pepito grillo que, desde la mejor de las voluntades, ayude al sector a ser más profesional, más interesante y también más visible. Unir para construir. Ese es el reto que se le presenta a la academia. Unir por dentro para construir puertas afuera.

Jesús Trelis por su blog Historias con delantal de Las Provincias recogió el premios a la Comunicación gastronómica y Mikel Ponce a la Fotografía Gastronómica.

El premio a la Trayectoria gastronómica 2023 fue para Paco Gandía y Josefa Navarro; y el Mundo del vino fue reconocido en el proyecto de Fontanars dels Aforins, Casa los Frailes. 

El Talento emergente 2023 distinguió a Lenin Busquet, chef del restaurante Abiss (Calpe), y el Restaurante Revelación 2023, para los Académicos, es Flama.