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"Cada día me encuentro más alejado de los secretos, famas y novedades de la literatura castellana"

A Carlos Edmundo de Ory. 27 de gener de 1954

Màquines d’escriure com les utilitzades per Fuster, exposades a l’Espai Joan Fuster de Sueca. f.bustamante

A Carlos Edmundo de Ory. 27 de gener de 1954. En la primera carta, Fuster s’excusa perquè no li hagen arribat a Carlos Edmundo de Ory, a París, exemplars del número de la revista Verbo en el qual havia col·laborat. Fuster ha pogut trobar un exemplar d’un subscriptor que no tenia interès a conservar-lo i promet enviar-li’l a través del pintor valencià Manolo Gil, un dels fundadors del Grup Parpalló. Fuster aprofita per explicar la seua relació amb la revista i amb el co-director d’aquesta, José Albi. També hi fa esment als petits ambients literaris de províncies i aventura algunes consideracions sobre els últims quadres de Gil.  24 de març de 1954. La relació de Fuster amb Verbo torna a ser el tema central d’aquesta segona carta, escrita dos mesos més tard i en la qual l’escriptor assegura comprendre la negativa de Carlos Edmundo de Ory a col·laborar en la revista. Tot i així, no s’està de ponderar la seua gran amistat amb José Albi, cofundador i codirector de la revista amb Fuster i a qui coneixia des que tots dos vivien a Sueca en la mateixa casa, Fuster en la planta baixa i Albi, fill del secretari de l’ajuntament, en un dels pisos superiors. Hi trobem de nou una referència al pintor Manolo Gil, nexe d’unió entre tots dos poetes.

Sueca 27-I-54

Querido amigo C. E. de O.:

Recibí, no sé cuanto tiempo hace ya, tu carta. Ayer Manolo Gil me lo recordó, y me pasó tu encargo de que envíe Verbo. No quiero, pues, tardar más a contestarte.

Lo ocurrido con tu Verbo es la historia de siempre. Albi me dijo que te lo mandó a París, y tú no lo has recibido. Lo malo esta vez es que, por no sé qué circunstancia, la tirada del número fue reducidísima, y yo no dispongo de ejemplares para repetir el envío por mi cuenta.

Esto es bastante desagradable, porque no solo me ocurre contigo, sino también con otros colaboradores que mantienen relación directa conmigo. De todos modos, he encontrado la manera de sacar un ejemplar para ti, procedente de un amigo suscritor que no le interesa conservarlo. Espero recogerlo pronto y enviartelo directamente o a través de Gil.

Naturalmente, todo eso hace referencia al número (no recuerdo la cifra) que se publicó a principios de verano. El siguiente, que debía insertar tus fragmentos de diario, no ha aparecido, que yo sepa. No tengo noticias de Albi desde hace meses. Ignoro qué haya podido pasar, y a decir verdad casi no me importa. Verbo era una revista virtualmente muerta. ¡Qué le vamos a hacer!

En tu carta me reprochabas el tono ecléctico y mediocre que le dábamos. Creo haberte explicado que mi intervención en la revista se ha limitado siempre a llenar un elevado número de páginas, a falta de otro original más decente. Esto y conseguir la colaboración de algún amigo, es todo lo que podía hacer. Muchas veces habíamos hecho Albi y yo proyectos para dar un temple distinto a la revista, pero nunca se pudieron realizar. De todos modos, ahora ya no hay que preocuparse de ello. Verbo se acaba, si es que no se ha acabado ya…

«cada día me encuentro más alejado de los secretos, famas y novedades de la literatura castellana»

No he podido enterarme del precio de la edición que te interesaba. No tengo ningún contacto en los medios valencianos de la imprenta y la edición. Lo poco que he publicado ha sido en editoriales dedicadas exclusivamente a la lengua catalana, y que solo se dedican, además, a sus colecciones particulares. Te mandaré mi último librito (de cuyas ilustraciones no tengo la culpa…).

Gil me dijo que tienes en proyecto un almanaque literario y que has escrito una novela extraordinaria, aunque los señores de la censura la han estimado inconveniente. Ya me hablarás de todo eso. Yo escribo poco, y me limito a hacer esas cosas que no se pueden evitar en los pequeños ambientes literarios de provincias (homenajes a Azorín y demás).

Estuve viendo los últimos cuadros de Gil. Me parecieron buenos. Y más que los cuadros, sus dibujos. Quizá a Gil le falla el color. No sé; yo no entiendo mucho de pintura.

«cada día me encuentro más alejado de los secretos, famas y novedades de la literatura castellana»

Un recuerdo de

Sueca 24 marzo 54

Querido Ory:

Recibí tu última carta, hace un mes aproximadamente. Comprendo tus razones al negarte a colaborar en Verbo. Y porque las comprendo no quiero insistir. Sé los defectos de esta revista que tú me señalas, y, lo que es más doloroso, los sé inevitables. ¿Qué quieres que le haga? Yo no pinto nada en su orientación, pues en realidad no hay ninguna orientación; ni tengo casi nada que ver con su confección, y me limito a enviarles algún artículo. Verbo no puede ser una revista «definida». Si nos pusiésemos a «definirnos», quizá ni siquiera los tres o cuatro que figuramos como «directores» (o lo que sea) nos pondríamos de acuerdo. Verbo no es más que eso: un montón de páginas, más o menos discreto, en el que yo (o tú o quien quiera) publico lo que quiero… o lo que me dejan. Por mi parte, te diré que cada día me encuentro, por muchas razones, más alejado de los secretos, famas y novedades de la literatura castellana. Me une a Verbo mi gran amistad con Albi y el hecho de haberlo fundado con él. Eso me obliga a fidelidad y a simpatía. He hecho todo lo posible por darle un tono y por conseguir alguna colaboración interesante. ¿Qué más puedo hacer? De todos modos, espero que de vez en cuando te acordarás de mí. Me gustaría mucho leer tus cosas de filosofía. Gil me dijo que preparabas un almanaque literario para el año próximo. Lo espero con mi mejor curiosidad.

Y un abrazo de tu amigo

Joan Fuster

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