La falta de ayudas públicas y los precios dejan a los jóvenes sin casa en Valencia

Solo uno de cada cien valencianos menor de 30 años se compra una casa frente a los cincuenta que representaban antes de la burbuja inmobiliaria

Una joven captura con su móvil la imagen de la oferta de una inmobiliaria de València, ayer.

Una joven captura con su móvil la imagen de la oferta de una inmobiliaria de València, ayer. / German Caballero

El mercado inmobiliario está cerrado para los jóvenes valencianos que aspiran a comprarse una vivienda por el alto coste de los inmuebles y la falta de ayudas públicas. Un informe de la Asociación de Inmobiliarias de la Comunitat Valenciana (Asicval) revela que los valencianos de entre 20 y 30 años acometieron el año pasado solo una de cada cien operaciones de compraventa a pesar de ser históricamente el mercado natural de la construcción. Los consultores y los promotores recuerdan que antes de la burbuja inmobiliaria los jóvenes sumaban entre el 40 % y el 50 % de las operaciones. El hundimiento financiero de 2008 por el colapso inmobiliario conllevó un endurecimiento de las condiciones para acceder a las hipotecas y el de los requisitos para pagar la entrada que imponen los promotores, situación que ha dejado fuera del mercado a los jóvenes.

Edificios en el PAI de Malilla y Quatre Carreres.

Edificios en el PAI de Malilla y Quatre Carreres. / MA Montesinos

Ahora, el perfil mayoritario del comprador de vivienda en la Comunitat Valenciana es el de personas de entre 40 y 50 años que buscan cambiar de casa para mejorar (el conocido en el sector como nicho de reposición). El año pasado este segmento sumó el 40,4 % de las operaciones.

Los promotores y las inmobiliarias reclaman la vuelta del apoyo público y que no se fíe todo al alquiler

Los expertos alertan de que la principal barrera que tienen los jóvenes es la falta de ahorros para hacer frente a la entrada de una vivienda, que en València ronda los 50.000 euros (para un inmueble de 200.000 euros) y en el conjunto de la Comunitat Valenciana supera los 30.000 euros (para pisos de 150.000 euros).

Edificios de viviendas en Turianova.

Edificios de viviendas en Turianova. / Miguel Angel Montesinos

Hace dos décadas

José Manuel Martínez, subdirector general de Olivares Consultores y responsable del área residencial, subraya que hace dos décadas era mucho más fácil comprarse una en la capital del Túria y los jóvenes podían acceder a la propiedad. "A principio de los años 2000 la vivienda en València estaba muy barata y en el caso de la obra nueva era relativamente sencillo afrontar la entrada y las cuotas hasta la entrega del inmueble. Una pareja lo podía pagar perfectamente. Ahora los jóvenes se van de alquiler con 27 años y es imposible pagar las rentas y hacer frente a las letras de la entrada", explica.

Además, durante el momento álgido del boom las promotoras relajaron las condiciones de venta y permitían comprar con solo 8.000 euros de entrada una vivienda de 300.000 euros (ahora son necesarios 60.000 euros). "El problema es que cuando estalló la burbuja y bajaron los precios la gente prefirió perder esos 8.000 euros (y las inmobiliarias quebraron). Ahora han endurecido las condiciones de venta para evitar que se reproduzca esa situación", añade Martínez. El directivo recuerda que tras el hundimiento del mercado hace 15 años los bancos también endurecieron las condiciones de crédito y desde entonces solo financian el 80 % del importe de la vivienda. "Es un problemón. Además, la vivienda se ha encarecido mucho. Nosotros comercializamos hace unos años viviendas de obra nueva de dos dormitorios en Turianova de entre 140.000 y 160.000 euros, pero ahora ya cuestan 200.000 euros con plaza de garaje", explica el directivo de Olivares Consultores.

Sin ayudas

Antonio Olmedo, presidente de la Asociación de Promotores de Valencia (Aprova), lamenta la pérdida de ayudas a la compra y que la Administración solo apueste por fomentar el alquiler. "Hace 25 años había ayudas a fondo perdido a la compra de pisos de protección oficial, desgravación de un 15 % en el pago de la casa habitual, cuentas de ahorro vivienda y una mayor estabilidad laboral. Todo eso se ha perdido y la Administración solo apoya el alquiler. Nosotros pedimos que vuelvan las ayudas a la compra con independencia de que se mantenga el apoyo al alquiler", subraya Olmedo.

50 % del mercado

Asociación de Inmobiliariasla Administración debe recuperar las ayudas a la compra
Representaban hasta el 50 % del mercado,

Viviendas de hasta 200.000 euros

Según las inmobiliarias valencianas, las viviendas de entre 100.000 y 150.000 euros fueron las más demandadas por los compradores (43,4%), le siguieron las de menos de 100.000 € (24,2 %) y las situadas entre los 150.000 y 200.000 € (21,2%). Las propiedades entre 200.000 y 300.000 euros supusieron el 4% de las peticiones mientras que las que sobrepasaron los 300.000 euros se elevaron al 7%.

En cuanto a la forma de financiación, el 42,1 % de los compradores optó por la combinación de ahorro personal e hipoteca. El porcentaje de personas que compraron una vivienda exclusivamente con ahorro personal se situó en el 26,5 % frente al 15,7% de 2021. Quienes compraron solo con financiación hipotecaria han pasado de representar el 15,7 % en 2021 al 19,7 % el año pasado. El 6,8 % recurrió a la fórmula ahorro, préstamo familiar e hipoteca. El 4,7 % restante optó por otras formas de financiación.

En el caso concreto de la financiación con hipoteca, las agencias encuestadas señalan que el 45,4 % de los créditos hipotecarios se concedieron por el 80 % del valor de compraventa, el 42,4 % por debajo del 80 %, y el 12,1 % por encima del 80 %.

Por último, en cuanto al plazo de gestión de las operaciones de compraventa, el 58,5 % de las agencias encuestadas afirma que tardó entre dos y cuatro meses en completar el proceso, mientras que el 34,3 % reduce este plazo a entre uno y dos meses. El 6% indica que fue entre cuatro y seis meses. Solo el 1 % tardó más de 10 meses.