Riba-roja, Loriguilla y Cheste crean una mancomunidad industrial para potenciar su eje logístico

Los municipios de esa zona de la A-3 ponen la primera piedra para integrar su gestión de promoción empresarial

De izquierda a derecha, Montse Cervera, José Morell y Robert Raga.

De izquierda a derecha, Montse Cervera, José Morell y Robert Raga. / ED

La asociación de intereses industriales que desde hace tiempo configuran los municipios de Riba-roja, Cheste y Loriguilla entra en una nueva fase y se constituye como una realidad jurídica propia, a través de la nueva «Mancomunidad del área logística industrial de la A-3».

Esta semana se ha dado el paso definitivo en esa dirección, con la creación de la comisión promotora, que tendrá como presidente a su impulsor y alcalde de Riba-roja, Robert Raga, a quien acompañan la alcaldesa de Loriguilla, Montserrat Cervera, y el alcalde de Cheste, José Morell.

Este movimiento conducirá a la primera mancomunidad de tipo industrial de la C. Valenciana, una figura que tiene tradición en los países anglosajones y que también existe, por ejemplo, en el área metropolitana de Barcelona. Permitirá una gestión integrada de las políticas de los tres municipios en materia industrial.

Estos tres municipios conforman una zona de gran potencial económico y estratégico, junto a la A 3, con conexión a la A7, cerca del aeropuerto y a pocos minutos del puerto de València. Esa ubicación la convierte en una de las zonas logísticas e industriales de mayor proyección de todo el Mediterráneo. 

5 millones de suelo por desarrollar

De hecho, se trata de una zona premium, muy cotizada y con escasez de naves industriales. En conjunto, esta macroárea industrial cuenta con 14 millones de suelo industrial y logístico, aproximadamente. La mayoría de ellos están ya ocupados por empresas, muchas de ellas firmas líderes como Mercadona, Consum, Lidl, El Corte Inglés, empresas alimentarias, farmacéuticas o químicas, entre muchas otras. Sin embargo, hay otros 5 millones de metros cuadrados por desarrollar en diferentes fases.

Hasta ahora, los alcaldes de los tres municipios habían formado una asociación, el Eje de la A-3, pero bajo esa fórmula no podían avanzar más. Necesitaban una entidad jurídica que fuera más allá del ámbito municipal.

Centro logística de Lidl, en Cheste

Centro logística de Lidl, en Cheste / Miguel Angel Montesinos

Acceso a Fondos Europeos

“Coincidimos en los intereses”, explica Montse Cervera, alcaldesa de Loriguilla. “Con la mancomunidad podremos lograr subvenciones, mancomunar mantenimientos o servicios necesarios para atender nuestras áreas industriales”, expone, entre los objetivos, que además incluirá la definición de proyectos para optar a los fondos europeos Next Generation.

El alcalde de Riba-roja, Robert Raga, insiste en la necesidad de armonizar el desarrollo urbanístico y normativo para que, en la práctica, toda el área funcione como uno, generando seguridad y facilitando la llegada de empresas.

Interlocución

“A nivel de ubicación, los estudios dicen que los tres municipios somos lo mismo. Pero la suma de los tres es más que cada uno de nosotros por separado”, explica gráficamente José Morell, alcalde de Cheste. En su opinión, esta unión les permitirá acceder a subvenciones inaccesibles por separado, además de darles “una voz propia dentro del área metropolitana”. 

Este aspecto, la interlocución con las administraciones, resulta clave para los alcaldes. Los tres municipios tienen definidas una serie de reivindicaciones en infraestructuras viarias y ferroviarias, que consideran estratégicas para que el área mantenga su desarrollo.