Opinión

Desde mi ventana: homenaje al escultor Vicent Pallardó

'A Pallardó le veía crear desde el ventanal de casa de mis padres en Torrent. Al otro lado de la calle, mi comedor, situado en el quinto piso de una finca de los años 80 acabada de estrenar, daba a su salón, en una finca casi gemela de la mía'.

Belén monumental de Vicent Pallardó.

Belén monumental de Vicent Pallardó. / ANUARIO CAJA DE AHORROS

Cierro la semana asomada a mi ventana, no a la que tengo ahora, sino a aquella tras la que pasé los primeros 18 años de mi vida. Lo hago, mentalmente, tras leer la noticia de que el Ayuntamiento de Torrent va a recuperar el belén monumental que creó en su día el escultor y artista total Vicent Pallardó. Era 1971 cuando la Caja General de Ahorros y Monte de Piedad de Torrent encargó a este creador multidisciplinar un pesebre de gran tamaño, tras su éxito como artista de diversos pasos de Semana Santa y también de importantes monumentos falleros. Gustó tanto el belén que cada año fueron añadiéndose escenas hasta que, en 1976, unos vándalos lo dañaron gravemente y lo enviaron a la UCI, de donde saldrá, como en un viaje en el tiempo, estas Navidades de 2023.

A Pallardó le veía yo crear desde la ventana de casa de mis padres en Torrent. Al otro lado de la calle, mi comedor, situado en el quinto piso de una finca acabada de estrenar en esos años 80, daba a su salón, en una finca casi gemela de la mía. Tras las cortinas y a pesar de los altos árboles, veía su figura moverse de un lado a otro con artilugios en la mano, cinceles o pinceles, quien sabe. Y cuadros. Muchos cuadros. De niñas con coletas de colores que, posteriormente, acabaron vigilándonos desde una de las paredes del comedor familiar y, ahora, desde mi despacho. En otra casa, en otro lugar. Mis padres siempre hablaban de Pallardó como quien habla de alguien especial, con duende. Un 'mestre'. Mi madre, amante de la pintura, nos llevaba de vez en cuando (total era cruzar la calle) a ver al artista en persona y, entonces sí, además de observar lo que hacía, lo podía oler. El aguarrás, las pinturas, los aceites.... Todo un regalo. 

El nacimiento creado por Pallardó.

El nacimiento creado por Pallardó. / ANUARIO CAJA AHORROS

Tras las cortinas y a pesar de los altos árboles, veía su figura moverse de un lado a otro con artilugios en la mano, cinceles o pinceles, quien sabe.

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En 1994 me fui a estudiar a Barcelona, mis padres se mudaron a otro sitio un poco después y, en 2004, moría Pallardó. Se acabó el ventana frente a ventana. Aunque una cosa les digo: si es un placer disfrutar de sus creaciones cada vez que la Semana Santa Torrentina saca los pasos por las calles de la capital de l'Horta Sud, volver a disfrutar de su belén, además de un merecido recordatorio a un artista tan especial, es un presente colectivo del que no deberíamos volver a renunciar. Aprovechémoslo!