07 de febrero de 2011
07.02.2011
Muerte accidental

Dos cazadores mueren por disparos accidentales en Segorbe y Alcudia de Veo

El Alcudia un cazador confundió a otro con una presa y en Segorbe la escopeta se disparó dentro del automóvil

07.02.2011 | 06:30
Dos cazadores mueren por disparos accidentales en Segorbe y Alcudia de Veo

información elaborada por
Carlos Rodríguez y Ana Monleón
El último día de la veda de caza de jabalí terminó ayer de manera trágica en la provincia de Castelló, ya que dos cazadores murieron por disparos accidentales de escopeta en Alcudia de Veo y Segorbe.
En Segorbe, un cazador de Sot de Ferrer mató de forma accidental a otro de la localidad de Chóvar de un tiro en el cuello tras dispararse su escopeta de forma fortuita dentro del coche cuando cazaban en la partida Perita.
Tal como explicó Lorenzo Hervás, el conductor que llevaba a los dos implicados en el suceso, «todo ha sido muy rápido, el fallecimiento ha sido inmediato». Según Hervás, «sería sobre la una del medio día cuando habíamos terminado ya la batida y nos retirábamos para irnos y recoger las llaves del coche de Ramiro, el cazador al que se le ha disparado la escopeta, que se las había dejado dentro y no podía abrirlo».
«Para ello –continuó el conductor– nos hemos acercado a recoger el coche de otros cazadores hasta la partida de las Saboritas y Eduardo y Ramiro iban detrás en con las escopetas. Cuando hemos llegado y he parado el coche he bajado a abrirles la puerta y ha sido justo en este momento cuando he oído el tiro» que, de manera inmediata, ha acabado con la vida de este vecino de Chóvar tras impactar en su yugular.
Y es que, como comenta el conductor, «ha sido cuestión de un segundo y tampoco sabemos cómo ha podido suceder, si ha sido cuando se han incorporado para salir del coche cuando sin darse cuenta ha tocado el gatillo de la escopeta y se ha disparado la bala, si no llevaba el seguro puesto o qué es lo que ha pasado». Ramiro tan solo acertaba a decir que lo había matado», comentó Hervás muy afectado. Por su parte, el presidente de la sociedad de cazadores de Segorbe la diana Segorbina, Ángel Berga, explicó que parece ser que «aunque el cazador que se le ha disparado la escopeta había vaciado el arma, la bala de la recámara todavía la llevaba dentro y ésta ha sido la que ha realizado tan desafortunado suceso».Los dos implicados formaban parte de la sociedad de cazadores de la Diana Segorbina que actualmente tiene en activo 475 socios y, como comentó Berga, «eran unos expertos en el tema de las batidas de jabalís».

Alcudia
En Alcudia de Veo, un cazador disparó accidentalmente a un compañero en la partida de Jinquer mientras participan en una batida de jabalíes. Como consecuencia del tiro murió Miguel Molina, un hombre del pueblo de 65 años. Los hechos sucedieron pasadas las doce del mediodía en la partida de Jinquer, un poco más arriba del pueblo abandonado de la Serra d´Espadà, en el término municipal de Alcudia de Veo. Al parecer, uno de los participantes de la batida, también vecino del municipio, confundió a Miguel Molina con un jabalí y le disparó en el estómago, provocándole una herida que resultó mortal.

Efectivos
Por el estrecho camino que une Alcudia con Jinquer se desplazaron numerosos efectivos de la Guardia Civil y de los bomberos para rescatar el cuerpo sin vida de la víctima, que yacía en un lugar de difícil acceso. Mientras en el monte se esperaba la llegada del coche fúnebre y del juez para que diera acta del fallecimiento, a unos cinco kilómetros, en el pueblo, tanto en el bar como en la plaza, se esperaba la llegada de información oficial, y aunque no se hablaba de otra cosa, el silencio predominaba entre los vecinos de esta localidad de algo más de 200 habitantes.
En la calle estaba la alcaldesa, Mª del Carmen Alós, doblemente afectada, y es que además de representar al pueblo, también era cuñada de la víctima. «No puedo decir nada», se limitó a decir entre sollozos. Otras personas cercanas a la familia trasladaron su voluntad de poner fin a las especulaciones que pudiera producir el suceso, y es que «realmente sabemos poca cosa».
En lo que no dudaron fue en calificar la muerte como «accidente». Según trascendió, Miguel Molina era un cazador con gran experiencia. En Jinquer, la Guardia Civil hablaba con el resto de cazadores y se especulaba con la posibilidad de que la víctima no llevara puesto el chaleco reflectante.

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