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Los secretos de una conspiración

Un apasionante «true crime» donde se revelan nuevos datos sobre uno de los más siniestros complots contra la comunidad indígena de Estados Unidos

Los secretos de una conspiración

El libro de David Gann es el resultado de una investigación que inicia el autor cuando ya han transcurrido casi cien años de los sucesos; este periodo conocido como el Reinado del terror, tuvo lugar en los años veinte del siglo pasado en el condado de Osage, territorio poblado casi únicamente por indios de la etnia del mismo nombre, hoy forma parte del estado de Oklahoma.

Siguiendo la escuela de no ficción periodística que popularizara Truman Capote con A sangre fría, y unos años antes el argentino Rodolfo Walsh con su inconmensurable Operación Masacre, en que mostraban un modo de escribir innovador, uniendo el reportaje periodístico fruto de una exhaustiva investigación, con la narración tradicional que va dosificando y construyendo el relato a medida que descubre los sucesos, por lo que a pesar de narrar un hecho completamente real, le da ritmo de novela de intriga policial.

El rigor y la auto-exigencia obligaron al autor a dedicar centenares de horas en ordenar la documentación, así como visitas a familiares y miembros de la Nación Osage; su oficina de Nueva York quedó convertida en un almacén siniestro, millares de documentos del FBI, autopsias, testamentos, transcripciones de juicios, registros bancarios, y fotos de fichas policiales, todo ello necesario para ir desenmarañando el gigantesco puzle.

El libro se remonta a la decisión del gobierno americano, ante la presión de los colonos, a desplazar a los indios Osage de sus productivas tierras y confinarlos en unos parajes desérticos y pedregosos, hecho que propició que estos se encontraran de pronto como propietarios de una tierra con inmensa riqueza subterránea: el petróleo. Un bien comunal que convirtió a sus habitantes en poseedores de derecho de propiedad sobre la explotación del crudo y los elevó a ser el territorio con la renta per cápita más alta de la tierra. Es por ello que codiciosos, ladrones y criminales de toda índole se aprestaron a saquearlos. Los asesinatos se suceden, y la inoperancia policial se atasca sin solución.

Por la agilidad de la escritura, se lee como una novela de intriga, precipitadamente, para conocer el desenlace y la autoría de los crímenes, pero te va dejando el regusto de lo que es una crónica despiadada, perturbadora por su extraordinaria verosimilitud y compromiso moral, donde deja al desnudo no ya tanto unos sucesos criminales terroríficos, como sí la denuncia de una trama con enormes tentáculos en las estructuras del estado, contando con la complicidad del honrado hombre blanco que acababa obteniendo beneficio con su silencio; a su vez, el relato va dejando en evidencia la neutralidad de la justicia y califica de conspiración organizada la urdida para arrebatar al pueblo Osage todas sus propiedades, recurriendo para ello al asesinato metódico.

Es también una crónica del trabajo del FBI, de reciente creación, su nuevo gran jefe J.Edgar Hoover, envía para dirigir la investigación al agente especial Tom White, que al frente de un equipo de investigadores trabaja intensamente bajo presión para derribar el muro de confabulaciones, perjurios, traiciones y amenazas; este, además de ser un hombre íntegro y comprometido con el cumplimiento de la ley, trata de contribuir con el éxito de la misión a prestigiar la nueva entidad de investigación frente a los agentes policiales corruptos, investigadores privados, y chérifs al servicio de un poderoso cacique criminal.

Esta historia no se da en los libros de texto, -comenta el autor- a pesar de que transcurrió hace pocos años, a pesar de la magnitud de los crímenes, para nuestra tranquilidad y en nuestro afán por dar sentido de orden a esto mundo caótico, estamos dispuestos a aceptar que una vez detenidos los inductores y ejecutores de los crímenes, queda resuelto lo que no es otra cosa sino corrupción sistémica.

David Grann escritor y periodista en The New Yorker, es autor de los conocidos libros: Z, la ciudad perdida, y el El viejo y la pistola, recientemente llevada al cine por Robert Redford.

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