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Los "crímenes" inéditos de Max Aub

La editorial Reino de Cordelia ha publicado la primera edición crítica de ‘Crímenes ejemplares’, con un estudio introductorio a cargo de Pedro Tejada Tello, profesor de la Universitat Jaume I de Castelló.

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Hay que atender a los clásicos. Es una máxima que siempre atienden los emergentes con proyección, pero si encima se trata de Max Aub hay que prestar máxima atención. Porque Max Aub es necrófilo -’thriller’, en terminología actual-, ácido, brillante, provocador y siempre original. Sus ‘Crímenes ejemplares’ está considerada como una de las obras maestras del relato corto, y cuenta con numerosas ediciones. La editorial Reino de Cordelia, en coedición con la Fundación Max Aub, acaba de publicar una edición con el estudio de Pedro Tejada Tello donde se incorpora doce crímenes nuevos, tres suicidios y siete epitafios.

En 1957 se editó en libro una de las obras más populares de Aub, aunque como apunta Pedro Tejada, profesor de Universitat Jaume I de Castelló, en la introducción los primeros ya habían sido publicados a partir de 1949 en su revista unipersonal Sala de Espera. Aquel Max Aub inició esa iniciativa con la que intenta «no darle tiempo al tiempo, en este horrible plantón que la historia ha deparado a los españoles». Y para ello recurrió a todos los géneros: poesía, teatro, ensayo, cuento, o crítica. Una verdadera antología personal de un escritor y una época, donde se reúnen textos de treinta cuadernillos.

«Desde que vieron la luz allí hasta el presente se han publicado en español en veintidós ocasiones (dieciséis corresponden a ediciones en libro como obra exenta -contando la que ahora mismo tiene el lector en sus manos-, mientras que el resto son apariciones en revistas o antologías; en catorce ediciones han ido acompañados de suicidios, de gastronomía y epitafios).

«Me atrevo a señalar que, sin duda, ‘Crímenes ejemplares’ es la obra de Max Aub que goza de mayor vitalidad y que probablemente las palabras de José M.ª Espinasa, a principios de este siglo, augurando que se convertiría dentro del corpus aubiano, en una obra más importante que ‘El laberinto mágico’ no parezcan ahora desmesuradas -en todo caso discutibles-, incluso presagiadas por el propio creador», sostiene Tejada.

El conocido ciclo de seis novelas que Aub dedicó a la guerra civil -‘El laberinto mágico’- también han sido recientemente reeditadas por la editorial Cuadernos del Vigía. La nueva edición de ‘Crímenes ejemplares’ están ilustradas por Pedro Arjona, muy en consonancia con el humor negro de los microrrelatos, como el que dice ‘Lo maté por equivocación, así que ni responsabilidad tengo’ o el que cierra el volumen: ‘Lo maté porque me propuso un ciclo de conferencias en Madrid. Lo enterré en el jardín’.

«La popularidad de la obra no fue contemporánea a los momentos de su publicación en vida del autor, sino que llegó bien entrado el siglo actual y facilitada por el auge de las nuevas tecnologías y la consolidación del microrrelato como género. Deberemos, por tanto, realizar un recorrido cronológico para concretar la diferente suerte que ha vivido la obra en la prensa cultural y entre el público general. Si nos situamos en México, y antes de la publicación de la obra en España en la editorial Lumen (1972), podemos hablar de una discreta resonancia de ‘Crímenes ejemplares’ en aquellas tierras. Por una parte, tras la inauguración de la serie entre 1949-1950 en ‘Sala de Espera’, la obra se volverá a publicar en su país de adopción en cuatro ocasiones (aunque en tiradas muy limitadas). Por otra parte, las reseñas en la prensa mexicana fueron bastante elogiosas -cosa que no sucedía siempre con un autor extranjero o naturalizado-. [...] Pesó tanto sobre él su condición de exiliado español que, del mismo modo que no pudo estrenar sus dramas en los escenarios mexicanos, tampoco las revistas especializadas o antologías dieron demasiada cuenta de sus aportaciones como autor de minificción. Así, en la trascendental publicación ‘El Cuento. Revista de Imaginación’, creada por Edmundo Valadés, la presencia de Max Aub fue casi menos que testimonial y en la antología ‘El libro de la imaginación’ (1976) nula, también responsabilidad de Valadés. Algo más amplia fue su participación -cuatro páginas- en ‘Selecciones Policiacas y de Misterio’, con «Nuevos crímenes ejemplares», pero curiosamente en el número que supuso el cierre de la publicación».

Max Aub, (París, 1903- México D.F., 1972) fue uno de los escritores en español más relevantes de su época, pese a que a lo largo de su vida mantuvo cuatro nacionalidades: alemana, por su padre; francesa, por nacimiento; española, por haber pasado su juventud en València; y mexicana como tributo al país donde se exilió tras la Guerra Civil española. Diseñó un juego de cartas con sus propios dibujos, escribió ‘pseudobiografías’ de personajes inventados, dejó una obra repleta de juegos y propuestas como ‘Trampas’, y ahora sus microrrelatos de ‘Crímenes ejemplares’ se completan con 22 piezas inéditas. Y hay que recordar que la Fundación Max Aub sigue en Segorbe, porque en el Alto Palancia, concretamente en Viver, inicia su trayectoria histórica-épica-poética y literaria de su «Laberinto mágico».

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