Entrevista | Avelino Corma Químico e investigadod

Avelino Corma: "Tenemos que hacer buena investigación para solucionar los problemas de la sociedad"

El químico e investigador valenciano recibirá el próximo 4 de julio el Premio al Inventor Europeo por toda su trayectoria, que entrega la Oficina Europea de Patentes

El químico valenciano Avelino Corma.

El químico valenciano Avelino Corma. / Luis Cerdeira

Hacer un repaso del curriculum del químico e investigador valenciano Avelino Corma (Moncófar, 1951), así como recordar sus reconocimientos -entre ellos el Príncipe de Asturias en 2014- sería una labor que ocuparía no pocas páginas de este diario. Por resumir, y mucho, es el responsable del Instituto de Tecnología Química, autor de miles de artículos de investigación y de cientos de patentes que ya tienen su aplicación en industria. El próximo 4 de julio recibirá en València el Premio al Inventor Europeo 2023 por su trayectoria profesional que otorga la Oficina Europea de Patentes (OEP). 

Enhorabuena. Cuando le dan un premio a la trayectoria uno inevitablemente mira atrás. ¿Qué ve?

Lo primero, cuando te dan un premio así es que me hago mayor (ríe). Y, por supuesto, ves la cantidad de trabajo que hemos hecho con el equipo, y con el que hemos podido colaborar al desarrollo social.

Dicen que si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, hazlo acompañado. Su equipo ha sido fundamental.

En investigación es fundamental tener un equipo multidisciplinar. Es complicado avanzar siendo solo uno. He tenido la suerte que siempre he tenido colaboradores jóvenes, colegas, doctorandos, postdoctorandos que se han implicado en el trabajo y han creído en lo que queríamos construir.

Cientos de patentes algunas en marcha por empresas. ¿De dónde saca tanta inspiración?

Es mucho trabajo y mucho tiempo. Es la dedicación primera y principal de una vida. Lo más interesante de todo es que hemos creado una filosofía de hacer una investigación de alto nivel y competitiva con la posibilidad de llevar a cabo esos trabajos a una aplicación industrial. Desde el principio nos marcamos esto, lo imprimimos en el ADNy lo trasladamos a los que nos siguen. Tenemos que hacer, primero, muy buena investigación y, luego, desarrollar ese conocimiento para solucionar problemas de nuestra sociedad.

¿Y a cuánta vida personal y familiar ha tenido que renunciar?

Sin duda. Mi familia lo ha sufrido. El tiempo que normalmente las personas dedican a la familia, yo las dedicaba al trabajo. El tiempo libre para nuestro amigos y actividades personales, las dedicaba al trabajo. Hablo de fines de semana, vacaciones. El concepto que hay que trasmitir es que no hay nada gratis. 

¿De cuál se siente más satisfecho? 

Todas tienen su importancia porque llegan en un momento de la vida, en una actividad, todas generan mucha satisfacción. Pero, si me aprietas, diría que las primeras, cuando era muy joven con 32 o 33 años, que hicimos con Cepsa aquí en España. Cepsa tuvo el valor de escalar algo que habíamos hecho en el laboratorio y de llevarlo a la práctica. Aquí quiero subrayar al importancia de las personas. En este caso, se llevó a cabo porque Pedro Miró y Joaquín Solís creyeron en la investigación y nos dieron la oportunidad.  

¿En qué momento está la investigación en España? Porque siempre parece que estamos en una situación precaria.

Creo que hemos mejorado mucho en España. Hay muchos grupos de todas las disciplinas con un nivel muy bueno y competitivo. Seguimos teniendo una asignatura pendiente y es que una parte importante del tejido industrial español está formado por pequeñas y medianas industrias. Estas difícilmente por sí mismas pueden afrontar grandes proyectos de investigación, pero ahí es donde la administración puede jugar un papel importante, catalizando la colaboración entre los centros públicos y estas empresas, como se ha hecho en València. València ha sido pionera; la Agencia Valenciana de Innovación (AVI) ha coordinado esos esfuerzos. Los resultados son fantásticos.

Corma recibirá el día 4 el premio a toda su trayectoria.

Corma recibirá el día 4 el premio a toda su trayectoria. / Luis Cerdeira

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¿Cómo convencemos a los más jóvenes de la importancia de la ciencia e investigación?

Me preocupa mucho sobre todo porque se está cambiando la filosofía de esfuerzo, parece que ya no es prioritaria. Que los jóvenes sean lo que quieran, pero que sean muy buenos, que se esfuercen y que aspiren a ser de primera línea. Y si se dedican a la investigación que sepan que conlleva muchas horas de trabajo, mucha dedicación y mucho sacrificio.

No hay día que no oigamos algo sobre inteligencia artificial. ¿Qué debemos esperar de ella en el campo científico y de la investigación?

Ya es una gran aliada. En el mundo se genera una cantidad enorme de datos científicos. Hace 20 años éramos capaces de seguir la bibliografía y literatura. Pero hoy es imposible. Necesitamos de técnicas que nos permitan acumular esta enorme cantidad de datos que se generan y correlacionarlos para poder extraer conclusiones y aplicarlas en nuestro trabajo diario.

Hay quien todavía desconfía de la Inteligencia Artificial.

 Claro. Es como la energía nuclear. Lo que está mal es utilizarla mal, lo mismo pasa con la IA, es una herramienta más.

La llamada química verde es una de sus áreas más reconocidas. ¿En qué momento estamos? 

La sociedad está perfectamente concienciada de que es la única manera en la que podremos sobrevivir. Todos los gobiernos también lo están. Y los investigadores ya lo estábamos mucho antes. Muchas de las cosas que ahora se están diciendo, lo llevábamos a cabo hace ya 30 años. Mostrábamos la importancia de lo que es una química verde basada en productos naturales.

¿A qué reto le gustaría enfrentarse?

Ya estoy en ello. Me dedico a la catálisis, que es intentar controlar las reacciones químicas. En las reacciones químicas difícilmente se produce un solo producto, también se producen otros y reacciones no deseadas. Lo que intento es controlar los catalizadores sólidos a nivel molecular. Lo que busco es llegar a un entendimiento del proceso catalítico y de la reacción química que me permita obtener únicamente el producto que quiero. De esta manera, no solo evito subproductos, sino que también utilizaríamos la materia prima de la manera más racional posible y dedicarla a obtener solo el producto que queremos y no desperdiciar recursos, ni materiales ni energéticos.

¿Cuál debe ser la máxima aspiración de un investigador?

Desde mi punto de vista es entender la naturaleza, cómo sucede y, a continuación, cómo la puedes manejar para obtener lo que tú quieres.

¿Hemos conseguido entenderla?

Hemos entendido muchísimas cosas. Por ejemplo, en el cáncer. Los avances en los tratamientos han sido extraordinarios. Todo el conocimiento en biología molecular, en bioquímica ha avanzado muchísimo. Se entiende cómo las moléculas interactúan, cómo se desarrolla la enfermedad, cómo se puede detener el crecimiento de determinadas células... 

Ese ritmo de avance cada vez es mayor.

Efectivamente, es una cinética exponencial, no lineal. El adquirir más conocimiento hace que abras nuevas posibilidades a multiplicar ese conocimiento y hacerlo de forma más rápida.

Pienso en dos hitos de la investigación, que ojalá lleguen pronto, como acabar con el cáncer o incluso revertir el cambio climático. 

En el caso del cáncer, los expertos dicen que será difícil acabar con él, pero lo que sí se consigue es controlarlo y cronificarlo. En cuanto al cambio climático, hay que distinguir entre cambio climático ‘natural’ y el cambio climático ‘antropogénico’ o provocado por la actividad humana. A diferencia del cambio natural, que es un cambio progresivo con tiempos de centenares o incluso miles de años, el cambio climático provocado por el hombre ha sido muy rápido (menos de 200 años) y está acelerándose en las últimas décadas. Lo que sucede es que nuestra civilización ha aumentado la velocidad de este cambio climático y eso conlleva graves problemas para aquellas especies que no pueden adaptarse en un tiempo corto. Pero cambios climáticos se han producido y producirán, pero en un momento ha entrado la humanidad y hemos modificado el ritmo natural de las cosas, hemos aumentado la velocidad de este cambio climático. Además, es importante tener en cuenta el consumo. Los recursos son limitados y tenemos que adaptarnos a ello.