01 de noviembre de 2019
01.11.2019

Vida sana

Diez claves para tener buena salud en otoño

01.11.2019 | 04:15
Diez claves para tener buena salud en otoño

Con los primeros frios y para fortalecer la salud se recomienda ingerir alimentos que aporten calor y energía al cuerpo como guisos con legumbres, cereales integrales e infusiones con jengibre, así como evitar el exceso de ensaladas, verduras crudas y comidas frías.

En otoño es necesario realizar algunos ajustes en la alimentación. Así, para fortalecer la salud, se recomienda ingerir alimentos que aporten calor y energía al cuerpo como guisos con legumbres, cereales integrales e infusiones con jengibre, así como evitar el exceso de ensaladas, verduras crudas y comidas frías. «Lo que comemos nos afecta tanto física como emocionalmente. Por eso, el abuso en el consumo de líquidos y comidas frías en verano, como suele ser habitual, podemos observar cómo pasa factura al cuerpo en otoño si no lo nutrimos bien. Así, las afecciones más comunes son depresión, desánimo, falta de concentración, problemas en el intestino grueso o en los pulmones como resfriados o asma», afirma Patricia Restrepo, directora del Instituto Macrobiótico de España. «Para evitar estos trastornos es fundamental introducir alimentos que nutran estos órganos y no los debilite. Es momento para ir introduciendo guisos con cereales integrales, verduras como la calabaza o los rábanos, e infusiones que aporten calor al cuerpo y energía», continua para ofrecer un decálogo con claves nutricionales que permitirán nutrir nuestro organismo para tener una buena salud en esta época del año.

Decálogo: claves nutricionales para fortalecer la salud en otoño

Comer diariamente alimentos que nutran especialmente los pulmones, los intestinos y la piel como son los cereales integrales, especialmente el arroz integral, o las algas hijiki.

Introducir sabores punzantes (no picantes) presente en los rábanos crudos, nabos crudos, cebolla cruda, mostaza y el jengibre.

Se recomiendan alimentos calientes como estofados de legumbres como las judías blancas o negras o las lentejas.
En cuanto a las verduras son aconsejables las de hojas verdes pequeñas como el perejil, las hojas de raíces (rábanos, zanahorias, etc.), los berros, brócoli o raíz de loto.

Las frutas más recomendadas son los melocotones y los albaricoques. La última fruta de verano es más dulce porque ha absorbido el sol más tiempo.

Por lo que se refiere a las formas de cocinar, en otoño las más apropiadas son el nishime (tipo de cocción donde se cocina prácticamente sin agua y es muy remineralizante), el salteado largo y la cocción tipo kimpira (se cortan las raíces tipo cerillas y se elabora un salteado, es una cocción muy energética y revitalizadora).

Eliminar de la dieta los lácteos y bebidas viscosas, como bebidas de avena o de coco, ya que aumentan la generación de mucosidades.
Evitar las bebidas, los alimentos fríos y los congelados.

Reducir el consumo de ensaladas crudas y sustituirlas por calabaza, zanahoria y todo tipo de coles de la estación.

Tomar infusiones que nos calienten como, por ejemplo, de jengibre, canela o tomillo.

«Al ingerir alimento con alto contenido energético nos vamos a sentir más positivos, alegres, con claridad mental y precisión. En caso contrario, una persona cuyos órganos estén desvitalizados tendrá mayor tendencia a la melancolía, depresión, confusión o falta de autoestima», insiste la directora del Instituto Macrobiótico de España.

Para fortalecer nuestra salud, junto a estas pautas, también se recomiendan otras prácticas como pasear por el campo, respirar aire puro y realizar ejercicios de respiración consciente a diario.

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