La última bala para poder aspirar a disputar la Liga de Campeones 2023/34 la debe gastar el Villarreal CF esta tarde en el Estadio de la Cerámica (18.30 horas). El conjunto amarillo recibe en su feudo a la Real Sociedad, su rival más directo por entrar en esa 4ª posición a la que todavía aspira, con permiso del Real Betis, en un duelo directo determinante para las aspiraciones de Champions League del Submarino.

El conjunto donostiarra está distanciado de los amarillos en 7 puntos, por lo que si se quiere aspirara disputar el próximo ejercicio la máxima competición continental no queda otra que ganar.

Un empate o una derrota esta tarde en el coliseo de la Plana Baixa no supondría un drama en cuanto a soñar con Europa, ya que el conjunto de Quique Setién seguiría con opciones reales de Europa League y de Conference, pero sí es cierto que en caso de no ganar lo que se pondría prácticamente imposible sería la posibilidad de la Champions League.

Mentalizados Es por ello que el entrenador cántabro del Submarino ha insistido mucho a lo largo de la semana a sus futbolistas de la importancia de los tres puntos. No es un partido cualquiera, hasta tal punto que el propio Setién fue capaz por una vez de dejar a un lado sus principios futbolísticos y enfocarse en el objetivo deportivo real cuando afirmaba el pasado viernes que no le preocupa si hoy la posesión es de la Real Sociedad: «Lo que quiero es ganar». Un mensaje que ya transmitió en privado a los jugadores e hizo público en la previa.

Con todo ello, el míster del conjunto amarillo afronta el choque con las consabidas bajas de Gerard Moreno y Étienne Capoue, cuyas recuperaciones siguen su curso y ambos no llegan al duelo de esta tarde, así como la ausencia de larga duración de Francis Coquelin. Las novedades son la presencia de Raúl Albiol y Alfonso Pedraza.