Sale a la luz el reloj de sol del rosetón de los Santos Juanes tras su restauración

La retirada de los andamios de la fachada Oeste dejan al descubierto el gran óculo del que no se han hallado evidencias de que tuviera en un pasado vidrieras

El andamiaje exterior de la parte inferior se dejará para proteger el monumento durante las Fallas tras las agresiones sufridas en anteriores años

Así ha quedado el reloj de sol del rosetón de los Santos Juanes tras su restauración

Francisco Calabuig

La restauración de la fachada Oeste de la Iglesia de los Santos Juanes, cuyo origen se remonta a 1311, recayente a la recien reurbanizada plaza Ciudad de Brujas, ya ha terminado y hoy se han empezado a retirar los andamios que la han mantenido oculta dos años, dejando a la vista la fachada, de la que se ha retirado una gruesa capa de suciedad fruto de la polución y el paso del tiempo, y el gran rosetón de esta parte del templo. De la vidriera que pudo en el pasado decorar el óculo de Sant Joan, de 10,2 metros de diámetro, no ha aparecido ninguna evidencia, como restos de tracerías.

Por ello, los restauradores no han podido ir más allá en la resturación. El rosetón de esta fachada por tanto seguirá cegado, aunque si ha recuperado el gran reloj de sol que lo decoraba, del que se había perdido también su mayor parte. El reloj solo se conservaba el "gnomon", la saeta de los relojes solares, así como parte de la decoración pictórica, que se ha podido recuperar en la intervención arqueológica y que ha permitido reproducir este gran reloj, que ha diferencia de la mayoría no está orientado al Oeste sino al Sur, lo que solo permite que de las horas hasta las 8 de la tarde.

La Fundación Hortensia Herrero costea esta intervención de recuperación patrimonial que arrancó en 2021 y concluirá a mediados de 2025. Al frente de las obras están el arquitecto Carlos Campos, encargado de la restauración exterior y estructural, y la restauradora Pilar Roig, que dirige los trabajos en el interior, donde se han recuperado las pinturas que decoran las bóvedas obra destaca de Palomino, perdidas en gran parte durante el incendio que sufrió el templo en la Guerra Civil, donde también se perdió gran parte de la documentación del archivo. Dentro del templo, se están ahora movimiento los andamios para trabajar en la parte más próxima al ábside.

El arquitecto y restaurador no pierde la esperanza de que en algún lugar pueda encontrarse documentación referente al famoso óculo de los Santos Juanes, que con todo nunca será como los que pueden verse en muchas catedrales francesas. El óculo, ciego o no, formaba parte de la iglesia gótica original. Se trata de un elemento demasiado grande para las dimensiones de la fachada, de hecho habría dado problemas de carga en la portada y es muy posible que afectase también a estabilidad en la torre campanario.

De la existencia del reloj solar de los Santos Juanes con el que en algún momento de la historia se decidió decorar el rosetón desnudo, posiblemente decorado también con signos del zodiáco de los que no se han encontrado vestigios, si se ha encontrado constancia en un documento oficial de 1908 en el que un concejal de la ciudad instaba a la la Junta Parroquial a restaurarlo recordando que era un diseño del padre Tosca. Esto último tampoco se ha podido documentar ya que el de los Santos Juanes no aparece en el tratado de relojes del arquitecto y autor del famoso plano de la ciudad de 1704.

La intervención en el exterior de los Santos Juanes también ha incluido la limpieza y consolidación de las fachadas norte y sur. Además se ha rehabilitado la torre campañario, cuya estructura de madera presentaba importantes problemas estructurales. Ahora se ha recuperado y en breve volverán a colocarse las campanas para que suenen de nuevo. En la restauración también se incluye la limpieza de la veleta, el famoso "pardal" de Sant Joan.

Protección frente al incivismo en fallas

En la fachada Oeste se va a dejar la parte inferior del andamio hasta que pasen las fallas para evitar que esta portada recién restaurada sea objeto de incivismo o actos vandálicos como ha ocurrido en anteriores años. El andamiaje que ahora se empezará a colocar en la puerta barroca de Sant Joan preservará al menos en parte del mismo incivismo esta parte del monumento.

Las "covetes" de Sant Joan tendrán que esperar

Según la planificación de las obras de rehabilitación, los andamios se colocarán ahora en la fachada que da al Este, frente a La Lonja, que ya fue objeto de una restauración anterior, en los años 90. En esta nueva intervención se restaurará el retablo de alabastro rosa y la torre triangular, así como la cubierta de la terraza. Se pondrá una nueva cancela y la puerta barroca podrá volver a usarse. Quedará pendiente la rehabilitación de las "covetes de Sant Joan", los bajos comerciales abovedados que se adosaron en el siglo XVIII a la fachada del templo.

La mayoría son de propiedad privada y aunque la Conselleria de Cultura dio luz verde ya al proyecto de rehabilitación para convertir el conjunto de las cuevas en un mercado de artesanía, la falta de financiación mantiene bloqueada la iniciativa, que supondría el remate, junto con la rehabilitación de los palacios de Exarchs, con destino a hotel (que ya tiene licencia municipal de obras) de las plazas de Brujas y el Mercat, reurbanizadas en 2020.