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La pandemia impone la "microboda"

Las primeras celebraciones nupciales reúnen de veinte a treinta invitados en salas que están diseñadas para albergar cientos de comensales

Fausto Clemente en la sala Rex Natura de Alzira.

Fausto Clemente en la sala Rex Natura de Alzira. vicent m. pastor

La nueva normalidad ha permitido a cada vez más parejas darse el «sí, quiero». Aunque las celebraciones distan de ser como antaño, el sector de la hostelería recobra paulatinamente la actividad. Entre fuertes medidas de seguridad y con aforos reducidos, se impone el formato de las «microbodas».

«Poco a poco empezamos a respirar», resume Faustino Clemente, gerente del Grupo Rex. Tras meses en el dique seco, la empresa ribereña vuelve a atender comensales. Las medidas que el gobierno autonómico pretende poner en marcha para aumentar los aforos de los negocios hosteleros y de ocio se ven como una bendición. No obstante, las reticencias de algunas personas a llevar mascarilla el día de su boda siguen siendo un impedimento para que este sector económico empiece a recuperar el ritmo perdido por la pandemia.

El Grupo Rex acogió la semana pasada su primera boda después del confinamiento. La celebración marca los estándares a seguir, al menos, durante los próximos meses. «Acudieron unas treinta personas. Todas llevaban mascarilla y pusimos a los comensales en mesas familiares, con personas con las que suelen convivir, para que a la hora de retirarse la protección facial tampoco haya riesgo. Acabada la cena, no hubo baile pero sí tertulia con música y en vez de barra libre se sirvieron las copas en la mesa. Además, los baños se desinfectan cada vez que se utilizan», explica Clemente.

El baile se recuperará, aunque con medidas de seguridad. Lo que todavía deberán esperar son las bodas multitudinarias. Da igual que una sala pueda albergar doscientas personas sin dificultades, ni siquiera las parejas lo ven con buenos ojos. «Es un momento en el que se busca más la seguridad que el disfrute. Por el momento, entre julio y agosto tenemos menos de una veintena de bodas. Esperamos que la pandemia nos respete y a partir de septiembre se puedan suavizar las restricciones ya que en septiembre tenemos las programadas y las que se han cancelado estos meses», concluye Clemente.

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