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El piano que pone música a un recuerdo

Su padre decidió grabarla en estudio y difundirla a través de las redes

Jimi, Susana, Vega e Iván, en casa, en el teclado donde compuso la canción de forma amateur. | GERMÁN CABALLERO

Jimi, Susana, Vega e Iván, en casa, en el teclado donde compuso la canción de forma amateur. | GERMÁN CABALLERO

la crisis de 2008 marcó a toda una generación, la millenial, es posible que el mantra del “emprendedurismo” haya calado a la generación Alfa, los nacidos a partir de 2010. Al menos, así lo parece a juzgar por algunas iniciativas que trascienden del ámbito familiar. Es el caso de Iván Hernández, un niño de 12 años de Riba-roja de Túria, alumno del IES Pla de Nadal, que ha compuesto una canción para su tía abuela Carmen, que falleció en noviembre y a la que Iván estaba estrechamente unido desde pequeño. «Cuando te sientas solo, piensa que siempre estoy contigo y lo estaré aunque no sea en tu camino», dice el estribillo.

Lo que podría haberse limitado a ser una actividad para pasar la tarde, como una forma de canalizar su tristeza por la pérdida, fue más allá: el pequeño está más que familiarizado con la música y es autodidacta, ya que en su entorno quien más y quien menos toca un instrumento, por lo que no dudó en poner palabras a lo que sentía y añadir algunos acordes de piano.

Una letra sencilla y unas notas básicas fueron suficientes para rendir homenaje a Carmen. Como buen representante de la generación Alfa, envió la composición por WhatsApp a su padre, Jimi Hernández, quien ha tocado en distintos grupos de música como guitarrista y le vio potencial. «Le propuse grabarla bien, siempre con la idea de que fuera para nosotros, para la familia», asegura Jimi.

Recurrieron a un amigo suyo, componente del grupo Bajoqueta Rock, quien tiene un estudio amateur en Riba-roja. La canción fue tomando forma y una vez grabada, padre e hijo la sometieron a una tormenta de ideas para ver qué hacer con ella: podrían haberse detenido ahí, haber disfrutado de la canción con sus amigos y su entorno, o podían elevarla a otra dimensión. Eligieron la segunda opción. La compartieron en BandCamp, una plataforma musical de lanzamiento y promoción de artistas independientes a través de la cual se puede descargar música y obtener fondos. Por cada descarga, que cuesta 1 euro, los fondos que obtuvieran los donarían íntegramente a Intermon Oxfam.

La difundieron a través de redes sociales en Navidad y los beneficios se acercan a los 200 euros que irán destinados a la ONG, aunque tiene más de 2.000 reproducciones. Tampoco se conformaron con eso, ya que decidieron grabar un videoclip en el patio de armas del Castell de Riba-roja de Túria. En él, además de Iván al piano y a la voz, participa su padre con la guitarra, su mujer, Susana, con la voz, y la hija de ambos y hermana de Iván, Vega, que acompaña en los coros. Todo queda en familia, pero con vocación de trascender.

Iván ni siquiera sabe tocar el piano, como su padre señala, pero tiene oído y sabe los conceptos básicos del solfeo. Está aprendiendo, y no se conforma solo con practicar, animado por todo su entorno. Estudia en el Conservatorio de Música de Riba-roja, pero la pandemia ha paralizado las clases y ralentizado el aprendizaje. «Es un fanático de Los Beatles y de Jimi Hendrix, está entrando en una adolescencia bohemia cuando a todos les gusta el reguetón», bromea su padre.

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