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Becas de comedor

Los comedores escolares de verano sólo llegarán a 8.000 de los 184.000 niños en riesgo de pobreza

Las iniciativas de la Generalitat, Diputación de Valencia y los ayuntamientos atenderán a uno de cada 10 becarios

Niños comen en una escuela de verano en un colegio de Alicante el curso pasado.

Niños comen en una escuela de verano en un colegio de Alicante el curso pasado. Manuel Llinares

El fin de las becas de comedor que la Conselleria de Educación concede a más de 83.000 escolares de Infantil, Primaria y Educación Especial entre junio y septiembre ha encendido todas las alarmas sobre cómo garantizar al menos una comida completa al día a los niños valencianos de 3 a 16 años en riesgo de pobreza. La Conselleria de Bienestar Social y la Diputación de Valencia han lanzado sendas iniciativas complementarias de ayudas a los ayuntamientos para comedores infantiles de verano que suman en total 1,7 millones de euros, 1,2 millones la Generalitat (948.000 euros procedentes del Gobierno) y 500.000 euros la corporación provincial. Con todo, esta cantidad apenas llega para dar de comer tres días a los 83.000 niños con beca de comedor escolar.

Indicadores de pobreza hay muchos, pero el que marca el Instituto Nacional de Estadística (INE) en su última Encuesta de Condiciones de Vida de 2013 señala que uno de cada cuatro menores de la C. Valenciana (25,7 %) está en riesgo de pobreza. Este porcentaje se traduce en unos 184.000 escolares de 3 a 16 años viviendo en familias cuya renta neta anual está por debajo del umbral de la pobreza. El INE fija este tope para una familia de dos adultos y dos menores de 14 años en unos ingresos anuales inferiores a 17.039,8 euros, es decir menos de 709,9 euros al mes por cada uno de los dos adultos.

De las 83.000 becas escolares de comedor, 53.000 cubren el 100 % del menú (el resto sólo el 70 %). Según la confederación autonómica de ampas «Gonzalo Anaya», para obtener una beca íntegra hay que tener una renta per cápita anual inferior a 786 euros anuales. El INE, por su parte, sitúa el umbral de pobreza por debajo de los 4.260 euros anuales per cápita para una familia de dos adultos y dos niños.

Las becas de comedor sólo son para niños de Infantil y Primaria, de 3 a 11 años, ya que no cubren a los alumnos de ESO (12 a 16 años). Así pues esta ayuda, en la que Educación invierte cada curso 80 millones de euros (48 millones para ayudas y el resto para gastos de funcionamiento), no llegan ni a la mitad de niños valencianos de 3 a 16 años en riesgo de pobreza, pues sólo atienden al 45 %. Para ser más concretos, a poco más dos de cada tres (67,6 %) de escolares de Infantil y Primaria en riesgo de pobreza.

Cubrir estas necesidades en verano es todo un desafío. Bienestar Social espera que sus ayudas para integrar en escuelas de verano (con comedor incluido) a niños en riesgo de pobreza puedan atender a 2.400 menores de 3 a 16 años de municipios de más de 20.000 habitantes durante julio y agosto. La Diputación de Valencia, la única de las tres corporaciones provinciales que desde el verano pasado subvenciona un programa de asistencia nutricional para escolares en verano, prevé dar de comer durante julio, agosto y septiembre a unos 3.200 niños de pueblos de menos de 20.000 vecinos.

Según varias fuentes consultadas, las iniciativas que los ayuntamientos y ONG puedan acometer para abrir comedores escolares al margen de las ayudas citadas no superarán los 2.400 menús diarios, por lo que la cifra de niños de 3 a 16 años que se beneficiarán rondará los 8.000 de los 184.000 menores de esas edades en riesgo de pobreza. Apenas uno de cada 10 de los que cuentan con beca de comedor escolar entre octubre y mayo.

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