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Cerca de 2.000 alumnos han intentado suicidarse o autolesionarse los últimos tres cursos

Durante el confinamiento los docentes comunicaron al registro de Educación 88 incidencias detectadas online, muchas sobre conductas autolíticas

Acoso escolar

La salud mental está en juego durante la pandemia y esto ya es un hecho entre los más jóvenes de la sociedad. Estudios y entidades juveniles lo han puesto de manifiesto los últimos meses, el Consell prepara un plan de choque sobre salud mental y la Conselleria de Educación ha remitido a los centros este curso un protocolo para detectar conductas suicidas en las aulas, además de planes de acompañamiento emocional.

La crisis sanitaria de la covid-19 y las restricciones —sobre todo en el ámbito social— han agravado lo que ya empezaba a detectarse. La punta del iceberg se ve en las estadísticas, donde no se reflejan todos los casos pero sí se revela una tendencia preocupante: en los tres últimos cursos unos 2.000 estudiantes han tenido conductas autolíticas, esto es, se han autolesionado, han fantaseado con quitarse la vida o se han intentado suicidar.

Estos datos están recogidos en el registro Previ (Plan de prevención de la violencia y de promoción de la convivencia) de la conselleria, y muestran cómo la pandemia ha agravado la situación ya latente. Mientras los cursos 2018-19 y 2019-20 estas conductas se habían detectado y notificado sobre el 0,06 % del alumnado (casi medio millar de estudiantes cada curso), el pasado 2020-21 el porcentaje aumentó hasta el 0,1 % de las y los estudiantes, es decir, casi el doble (cerca de 800 alumnos).  

Educación destaca que estas autolesiones o intentos de suicidio no siempre se producen en los centros, sino que «se detectan comportamientos en el contexto vital —sobre todo en el ámbito familiar— de los adolescentes, que el personal educativo considera que se deben abordar y tratar para ayudar desde diferentes frentes sociales». De hecho, en muchos casos, son los docentes quienes dan la voz de alarma y avisan a la familia, llegando incluso al ingreso hospitalario del menor.

Los colegios hacen un seguimiento 'para ayudar desde el punto de vista del acompañamiento emocional'

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De los porcentajes anteriores, los intentos de suicidio directo registrados en los Previ son del 0,002 % en 2018-19, y del 0,001 % en 2019-20 y 2020-21, lo que se traduce en medio centenar de estudiantes en los últimos tres cursos. Cabe tener en cuenta que en 2019-20 no hubo clase la mitad del año escolar (por el confinamiento de marzo de 2020) y que el curso pasado muchos institutos tenían semipresencialidad.

En los intentos de suicidio o cuando se han manifestado este tipo de ideas, también se hace un seguimiento de los menores en clase, «para ayudar desde el punto de vista del acompañamiento emocional», detalla Educación. El protocolo con orientaciones que tienen los centros anima a acabar con el «tabú» de estas conductas, que se producen cada vez «a edades más tempranas»; y destaca el papel de la escuela como «herramienta transformadora de la sociedad».

Más de 3.200 problemas notificados este curso

Estos datos son preocupantes, como se ha comentado hoy en las Corts. En la comisión que estudia el acoso escolar, también se ha hecho mención a las conductas autolíticas. Mónica Añón, coordinadora del Previ en la Dirección General de Inclusión Educativa de la conselleria, reconoce que, durante el confinamiento, se toparon con una dura realidad.

A pesar de la distancia, mediante el contacto online, el profesorado denunció 88 incidencias en el Previ, muchas de ellas en este sentido. «Eran autolesiones, ideaciones suicidas, ciberacoso y maltrato infantil, detectado cuando los niños se conectaban con los tutores», ha afirmado Añón. «No podíamos creer que estuviera pasando en ese momento», añadió.

En el Previ, además de las autolesiones o los intentos de suicidio, también se registran agresiones al profesorado, maltrato infantil, violencia machista o casos de acoso escolar, entre otros problemas que se ven en los colegios e institutos. En total, en lo que va de curso 2021-22, los centros ya han notificado más de 3.200 incidencias, avanza Añón.

En 2018-19 fueron 4.543; en 2019-20, 3.370; y en 2020-21, 3.891, dice Educación, con una bajada los dos últimos años por el confinamiento y la semipresencialidad.

El alumnado pide campañas contra el «bullying»

La comisión de las Corts contra el acoso escolar ayer contó con la presencia del alumnado de la mano de Enrique Martínez, presidente de la Federació valenciana d’Estudiants (Faavem), que pidió más medios para luchar contre el bullying desde las aulas, «uno de los problemas que más preocupa» en los centros. En opinión de Martínez, faltan más campañas institucionales porque «no se habla suficiente de acoso escolar, hay que dar visibilidad».

Además, desde Faavem consideran que la educación emocional y digital, claves en la prevención, «se trabaja poco en los centros, con talleres concretos y puntuales», por lo que afirmado que «hacen falta más recursos y talleres», además de formación a los docentes.

El alumnado también apuesta por «una enseñanza más integral, amplia, transversal y en valores», más allá de la necesaria para conseguir un título.

Asimismo, los estudiantes piden que la Administración «garantice» que se cumplan los planes y protocolos en todos los colegios e institutos; y un canal online en el que el alumnado se sienta seguro para denunciar casos de acoso escolar que ve o padece en su entorno educativo; porque mientras se habla del bullying, «alguien lo está padeciendo y sufriendo mucho», apuntó Martínez.

Por otro lado, junto a la técnica de Educación Carmen Añón, también ha hablado en las Corts María del Carmen Ferrández, psicóloga con 9 años de experiencia en casos de acoso escolar

«Hay que saber mirar, escuchar y sensibilizar, el acoso es cosa de toda la comunidad educativa»

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Ferrández recordó la importancia de «mirar más» y también en el patio, vestuarios, hora del comedor, transporte escolar o entradas y salidas al centro. «Hay que saber mirar y escuchar, el acoso es cosa de todos y todos debemos empoderarnos y sensibilizar a toda la comunidad educativa», detalla, además de dar protección inmediata a unas víctimas «que están en alerta permanente».

A través del Previ, los últimos cursos se han detectado 455 casos de acoso en las aulas (2018-19); 334 (en 2019-20) y 262 (2020-21), apunta la Conselleria de Educación.

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