La dirección de Vox en València se aísla de la crisis de la cúpula del partido

Las expertas creen que formar parte del Consell apaciguará las reacciones de los ultras valencianos tras la dimisión de Espinosa de los Monteros

Alejan la posibilidad, por el momento, de que el PP 'repesque' a miembros de la formación de extrema derecha por "no aportar valor a diferencia de los ex de Cs"

Abascal, Garriga, Flores Juberías y Gil Lázaro en un mitin de Vox en València durante la campaña del 23J

Abascal, Garriga, Flores Juberías y Gil Lázaro en un mitin de Vox en València durante la campaña del 23J / Miguel Ángel Montesinos

Violeta Peraita

Violeta Peraita

La salida de Iván Espinosa de los Monteros, hasta ahora portavoz de Vox en el Congreso y miembro de la dirección nacional del partido ultra, de la primera línea de la política (dimitió este martes como diputado tras el 23J para volver a su actividad privada y ser militante de base) se observa desde la distancia desde la Comunitat Valenciana

Sobre si esta dimisión en la cúpula tiene o puede tener consecuencias en la federación valenciana y, por ende, también en el Gobierno de coalición del que forman parte con el PP de Carlos Mazón, las consultoras políticas Aida Vizcaíno y Nerea Sanabria, de LaBase, alejan la posibilidad de que haya explosiones o grandes aspavientos.

«Es previsible que no tenga mucho recorrido y menos a inicio de legislatura», considera Vizcaíno, también profesora en la Universitat de València (UV). «Al PP no le interesa iniciar los proyectos autonómicos con dudas sobre su socio», señala. Pero a Vox, ahora con responsabilidades de Gobierno, tampoco le viene bien hacer mucho ruido. Estar en el Ejecutivo requiere de prudencia y serenidad y no ser demasiado incendiario, al menos por ahora.

Sanabria, por su parte, considera que con la salida de Espinosa de los Monteros Vox inicia ahora una crisis que le lleva a "la deriva" y amenaza con reducirlo a la irrelevancia después de perder 19 escaños tras el 23J. «Vox se está desmantelando y creo que irá a más. Ante una crisis y una posible caída del partido, el único salvavidas que le queda es mostrarse como garantes de buena gestión en sus áreas y tratar de generar el menor ruido posible, ya que esto último ha sido penalizado en las urnas tras el 23J». 

Vizcaíno añade que el partido de la extrema derecha «intentará marcar su propia agenda para evitar, como podría esperarse viendo el recorrido de Cs, que el PP la fagocite en 2027». Sus posibilidades, incide, se basan en la capacidad de mantener activos los principales temas, «reaccionarios que atentan a acuerdos más o menos aceptados por la sociedad».

Será, dice Vizcaíno, «una legislatura con estallidos puntuales de desacuerdos, al menos en la estética, que irán relegando a la extrema derecha hacia los bordes del espectro ideológico conforme avancemos en la legislatura». Coincide Sanabria, que califica la situación de «declive», que convertirá a Vox, a la larga, en un partido «residual».

¿Integrarse en el PP?

Sí considera Sanabria que los dirigentes de Vox valencianos están más alineados con la corriente que controla ahora la dirección, más integrista y ultracatólica (de hecho, en el último mitin en València con presencia de Abascal no estuvo Espinosa de los Monteros), pero cree que eso no es garantía de fortaleza debido a la crisis interna que atraviesa el partido. Por todo ello, las expertas consideran que la salida de Espinosa de los Monteros no levantará a críticos voxistas valencianos. Al menos por ahora.

Sobre la posibilidad que ante una situación de debilidad interna el PP de Mazón intente absorver, ahora o en un futuro, a personas de Vox, como hizo con Cs (dos diputados de Alicante se han pasado al PP y al consellera de Hacienda era síndica de Cs en las Corts), Vizcaíno ve «diferencias considerables» con los ex de Cs. «El perfil de extrema derecha no aporta valor, salvo en casos concretos, ni a proyectos ni a partidos políticos a diferencia de algunos líderes de Cs. Además, los de Vox no han demostrado su capacidad de gestión, aún, por lo que tampoco esa dimensión aporta valor a su integración en los segundos o terceros niveles del gobierno de Mazón», concluye.

Las aguas valencianas están calmadas y las redes dejan algún que otro mensaje de agradecimiento y ánimo a Espinosa de los Monteros. Lo que pase en unos meses solo el tiempo lo dirá.