Un niño lleva tres meses sin clases porque no hay profesor que vaya a su casa

La familia solicitó el 6 de septiembre la atención educativa domiciliaria por recomendación del médico pero el profesor sigue sin llegar

Ángela repasa con Samir un libro de texto ante la falta de profesor.

Ángela repasa con Samir un libro de texto ante la falta de profesor. / Germán Caballero

Ni va al colegio ni ningún profesor le da clases en su domicilio. Se llama Samir y este año cursa Segundo de Primaria. Su madre, Ángela Gadea, le da alguna que otra clase de matemáticas, o de lengua... pero hay un tercero en la casa que aún no ha cumplido los dos años y no para quieto. Samir no va al colegio este año por prescripción médica. El objetivo es evitar cualquie tipo de infección. Este verano casi se muere de una sepsis por una infección muy grave así que el médico dijo que, al menos durante cuatro meses, no fuera al colegio», explica la madre. Ya lleva casi tres así y el profesor que solicitaron sigue sin llegar. El pequeño tampoco va a la guardería, en aras de prevenir infecciones para su hermano. 

La enfermedad de Samir es de nacimiento, se denomina Síndrome del Intestino Corto y obliga a que el niño se alimente mediante un catéter que, hasta este verano llevaba del pecho a la vena yugular y que, desde la infección que casi acaba con su vida, lleva en el brazo. Mediante el catéter recibe la alimentación parenteral que completa una nutrición que es para él, limitada y complicada.

Samir, junto a su madre y su hermano pequeño.

Samir, junto a su madre y su hermano pequeño. / Germán Caballero

Samir está matriculado en el colegio público CEIP Raquel Paya. Ángela Gadea solicitó la atención educativa domiciliaria el 6 de septiembre, cuando su hijo aún estaba ingresado en el hospital. Le dieron el alta poco después y el crío se fue a su casa con un ingreso domiciliario, a la espera de que llegara un profesor con el que dar las clases. Sin embargo, y casi en el mes de diciembre, el profesor sigue sin ir y la familia no sabe cuándo llegará. 

Autorizado desde el 11 de octubre

Desde la Conselleria de Educación aseguran que la atención educativa domiciliaria para Samir está autorizada desde el 11 de octubre. Lo que está pendiente es el visto bueno de Hacienda. Y sin autorización de Hacienda no hay profesor que vaya a darle clases al niño. 

«La Conselleria de Educación ha aprobado la atención educativa domiciliaria, pero no hay profesor, no llega. Creía que cuando se resolvieran las adjudicaciones vendría porque hubo muchos problemas al principio de curso, pero ya está acabando el trimestre y no hay noticias. Cuando he preguntado siempre me dicen que es una plaza de difícil cobertura pero ni tan siquiera he conseguido cita con la inspectora de zona», explica la madre.

La enfermedad de Samir es complicada porque obliga a un cuidado extremo del uso y cambio del catéter. Por eso, Ángela espera que la noticia anunciada de que haya enfermeras en los centros educativos sea una realidad. «Que haya una enfermera en el colegio sería maravilloso. En su día, cuando Samir entró en el colegio, recogimos firmas y todo pero fue imposible. En Francia, por ejemplo, todos los centros educativos tienen enfermera. Pero a saber cuándo esto es una realidad porque el profesor de Samir también tenía que haber llegado y aún estamos esperando», concluye.